El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, afirmó hoy que por el momento sería prematuro establecer un programa para la transferencia a las autoridades locales de las tareas de seguridad en Afganistán que ahora llevan a cabo tropas de la OTAN.
Gates añadió que preferiría que ese tipo de decisiones sean tomadas por quienes están operando en el terreno y cuando se trate de una provincia o un distrito "en vez de establecer fechas específicas".
La operación podría realizarse en algunas provincias y distritos afganos y Washington, así como sus aliados, quisieran que el Gobierno de Kabul asumiera las tareas de seguridad "lo más pronto posible", dijo.
"Pero sería contraproducente transferir esa responsabilidad antes de que los afganos estén listos y tengan la capacidad de mantener la seguridad", agregó Gates en una conferencia de prensa en el Pentágono en respuesta a una propuesta en ese sentido realizada esta semana por el Reino Unido.
El secretario de Defensa formuló esos comentarios en momentos en que el presidente estadounidense, Barack Obama, se prepara para anunciar una decisión sobre un aumento de tropas en Afganistán.
El jefe del Pentágono manifestó que, una vez que el mandatario adopte una decisión definitiva, el aumento de tropas se realizará de manera fluida.
"Probablemente comencemos el flujo de algunas tropas de manera bastante rápida", indicó.
Por otra parte, el jefe del Pentágono señaló que EE.UU. mantiene sin cambios el plan para la retirada de tropas de Irak pese a la incertidumbre política planteada por las elecciones previstas para enero en ese país.
Gates indicó que los planes anunciados a mediados de este año por el presidente estadounidense de iniciar la retirada de tropas continúan y que comenzarán a aplicarse a partir de la próxima primavera boreal.
En una sorpresiva visita a Bagdad durante la cual se reunió con el primer ministro, Nuri Al Maliki, Obama aseguró a mediados de este año que todas las tropas estadounidenses habrán salido del país árabe para 2011.
Sin embargo, el plan se ha visto amenazado por problemas en la ley electoral iraquí que podrían postergar los comicios de enero.
Estados Unidos cuenta con más de 100.000 efectivos en ese país, los cuales están listos para intervenir si la seguridad se ve amenazada por la violencia durante las elecciones.