La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, criticó hoy las condiciones en que se celebrarán a partir del domingo las primeras elecciones multipartidistas en Sudán en 24 años, debido a la amenaza de boicot propuesta por la principal agrupación de oposición del país.
"Lamentablemente, la tendencia que se observa en la zona es muy alarmante" dijo Rice a la salida de una reunión del Consejo de Seguridad sobre la misión de paz de la ONU en Sudán (UNMIS), y acotó que los comicios serán juzgados con base en que proporcionen "al pueblo sudanés la oportunidad de expresar su voluntad política".
La embajadora señaló que el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain Le Roy, expuso en el encuentro la situación "problemática" que vive el país africano previo a las elecciones los próximos 11, 12 y 13 de abril.
Rice resaltó la necesidad de que los comicios "respeten los estándares internacionales", al tiempo que advirtió de que "los indicios en este sentido no invitan al optimismo".
"Se han colocado impedimentos considerables, como restricciones a las libertades civiles, acoso a la prensa, reducción de los colegios electorales, inseguridad y las dificultades para registrarse en Darfur", acotó.
Asimismo, pidió que se adopten medidas para "mitigar en lo posible estas vulneraciones de las libertades políticas" y expresó su apoyo a un posible "breve retraso" de la jornada electoral para abordar estos asuntos.
Al término de la reunión del Consejo, su presidente de turno, el embajador japonés Yukio Takasu, resaltó que los 15 integrantes del organismo expresaron su respaldo a la labor de la UNMIS.
"El sentimiento general entre los miembros es que estas elecciones son un hito en la implementación de los acuerdos de paz", que en 2005 terminaron con dos décadas de guerra entre el sur y el norte del país, agregó.
Por su parte, el embajador de Sudán ante la ONU, Abdalmahmud Abdalhaleem, afirmó que el proceso electoral en su país será "justo, transparente y democrático".
"El momento de democratizar el país, tal como se ha comprometido el Gobierno, ha llegado", subrayó el diplomático, para quien los comicios serán motivo de orgullo para "todos los sudaneses".
Abdalhaleem también rechazó que las elecciones se celebren en una atmósfera de inseguridad, particularmente en la conflictiva región de Darfur, de donde se retiraron los observadores de la Unión Europea (UE) el miércoles.
Según el diplomático, la guerra en la zona se terminó y "el número de registrados en Darfur, incluso, supera a algunas regiones del norte. Es incorrecto decir que hay inseguridad", complementó.
Sudán celebrará a partir del domingo las primeras elecciones multipartidistas en un cuarto de siglo, unos comicios que, sin embargo, tendrán notables ausencias entre las filas de la oposición en protesta por la falta de garantías para un voto limpio.
El presidente sudanés, Omar al Bachir, el único jefe de Estado en ejercicio sobre el que pende una orden de búsqueda y captura de la Corte Penal Internacional (CPI), busca en esta ocasión legitimar su poder a través de la urnas, tras llegar al poder en 1989 en un golpe de Estado.