EE.UU. dio 18 millones de dólares para destruir armas en Afganistán en 2008


El Gobierno estadounidense destinó el pasado año 18 millones de dólares para su programa de destrucción de armas convencionales y minas en Afganistán, informó hoy el Departamento de Estado.


Estos fondos, explicó el Departamento de Estado en un comunicado, permitieron a varias organizaciones internacionales y ONG's destruir o asegurar explosivos abandonados y munición que pudieran poner en peligro a la población.


La recogida de estos explosivos también evitó que los insurgentes los reutilizaran para construir bombas en las carreteras u otros artefactos explosivos improvisados con los que suelen atentar contra las tropas de la coalición y las organizaciones internacionales.

 

La Oficina de Extracción y Reducción de Armas de la Agencia de Asuntos Políticos y Militares del Departamento de Estado fue la encargada de aportar los 18 millones de dólares al Programa de Destrucción de Armas Convencionales en Afganistán, que el Gobierno estadounidense financia desde 1993.


Este programa trata de proteger a las víctimas de los conflictos que ha sufrido Afganistán, desde la invasión soviética de 1979, que dejó "contaminado" al país de minas antipersona, armas pequeñas y ligeras, munición y artefactos explosivos sin detonar.


Desde que el Gobierno estadounidense empezó a financiar este programa ha destinado 95 millones de dólares para eliminar armas convencionales y dar asistencia a las víctimas de las minas antipersona.

 

Según el Departamento de Estado, el dinero ha sido distribuido entre cinco organizaciones no gubernamentales afganas, que se han encargado de las operaciones de limpieza de algunas zonas del país.


Desde enero de 2006, se han destruido o asegurado 9.000 toneladas de minas sin explotar, abandonadas, o munición en situación de riesgo para la población, así como pequeñas armas y armas ligeras.


Estados Unidos también ha proporcionado formación en materia de seguridad contra explosivos a más de 65.000 afganos.

 

El programa de Naciones Unidas de Acción contra las Minas en Afganistán (MAPA) calcula que hay 720 kilómetros cuadrados de zonas peligrosas, que abarcan más de 2.229 comunidades, en las que viven 4 millones de afganos.


Las minas y los restos de explosivos mataron o hirieron a más de 445 afganos en 2008, a un promedio de 37 víctimas por mes, además de que otro tipo de armas abandonadas y munición suponen un peligro diario para miles de personas.


Aunque el MAPA ha limpiado casi dos tercios de todas las zonas consideradas peligrosas, todavía quedan grandes áreas "contaminadas" debido a los residuos de la guerra actual y a la dificultad para acceder a algunas zonas, bien por el terrero o por el deterioro en las infraestructuras.

 

La mayoría de las zonas contaminadas son campos agrícolas, canales de riego y áreas de pastoreo, así como caminos y áreas residenciales y comerciales, aunque también hay cinturones de seguridad en torno a las principales ciudades, aeropuertos, edificios públicos y centrales eléctricas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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