Atenas lanzó una advertencia: o las potencias tradicionales de los Juegos Olímpicos mejoran, o se llevarán una desagradable sorpresa dentro de cuatro años en Pekín.
Estados Unidos dominó el cuadro de preseas, pero con su cosecha de oro más baja desde los juegos de Montreal en 1976. Y China, que está empeñada en una campaña monumental para ser la fuerza dominante en Pekín 2008, ya vio los primeros frutos y desplazó a Rusia del segundo lugar.
Estados Unidos sumó 35 medallas doradas tras cerrar los juegos con un solo título en la última jornada, el de su boxeador Andre Ward en los 81 kilos.
China cosechó 32 oros, cuatro más que en Sydney, y Rusia 27, cinco menos que hace cuatro años. La actuación de China es sobresaliente si se tiene en cuenta que en 1996, en Atlanta, y en 1992, en Barcelona, obtuvo apenas 16 oros.
En el total de medallas, Estados Unidos sumó 103, Rusia 92 y China 63.
El propio presidente del COI Jacques Rogge reconoció los progresos de la región y dijo que estos juegos presenciaron el despertar de Asia. Las naciones que tradicionalmente dominan la escena tendrán que esforzarse al máximo" para seguir arriba.
Los australianos quedaron cuartos en el cuadro de medallas, con 17, una más que Japón. Rusia y Europa, particularmente Alemania, retrocedieron. Los rusos se llevaron cinco oros menos que en Sydney.
EEUU dominó juegos
Estados Unidos sumó 35 medallas doradas. Ganó una de oro en la última jornada.