El embajador de Estados Unidos en Managua, Robert Callahan, afirmó hoy que Washington está dispuesto a "ayudar" a resolver el conflicto limítrofe que enfrenta a Costa Rica y Nicaragua.
"Nosotros estamos dispuestos a ayudar si los dos países nos piden", aseguró el diplomático estadounidense, al ser consultado por periodistas tras participar en un acto oficial.
Preguntado de cómo podría ayudar Estados Unidos a resolver esa disputa, Callahan dijo que "eso depende de los dos países" centroamericanos.
"Vamos a responder si los dos países, Nicaragua y Costa Rica, nos piden (intervenir)", agregó.
Comentó que ambos países también pueden recurrir a otros países o a otros organismos internacionales o regionales para resolver sus diferencias.
"Es una disputa bilateral y los dos países tienen que decidir la manera más eficaz y más justa de resolver sus diferencias", apuntó el embajador Callahan, quien sostuvo que su país espera una solución "pacífica y rápida" a ese conflicto fronterizo.
El diplomático también destacó el papel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde se discute el caso, del cual dijo es un organismo "con mucho valor" y "conocimiento" en temas de la región.
Asimismo, Callahan estuvo de acuerdo con la propuesta del Gobierno de Nicaragua de iniciar un proceso de amojonamiento en la frontera con Costa Rica.
"Realmente esa es una idea que sí tiene validez, pero el Gobierno nicaragüense tiene que discutir, conversar, hablar, negociar con el Gobierno de Costa Rica para encontrar la manera más satisfactoria para ambos países", insistió.
A su juicio, en estos momentos lo "importante es evitar más problemas y encontrar una solución satisfactoria para ambos lados".
El litigio fronterizo comenzó el pasado 21 de octubre cuando Costa Rica denunció que Nicaragua vertía los sedimentos del dragado del río San Juan en su territorio, asunto que Managua niega.
Las autoridades costarricenses han acusado, además, a las nicaragüenses de invadir con efectivos militares un sector en el Caribe que San José considera como suyo, mientras Managua argumenta que su presencia militar es en su propio territorio.