El Gobierno de EE.UU. se declaró hoy "profundamente entristecido" por el asesinato de la activista de derechos humanos y periodista, Natalia Esemírova, que documentaba los secuestros en Chechenia, y pidió a Rusia que juzgue a los autores.
En un comunicado, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, transmitió el "profundo pesar" del Gobierno de EE.UU. por la muerte de la activista, la cual, agregó, "persiguió de manera persistente su deseo de revelar la verdad, con independencia de lo que le podía pasar".
Estemírova, quien recibió numerosos premios internacionales por su "valiente trabajo", "mostró su devoción por arrojar luz sobre los abusos de los derechos humanos, particularmente en Chechenia, agregó el portavoz.
La activista fue secuestrada junto a su domicilio en la capital chechena, Grozni, y su cuerpo fue hallado horas después con disparos en la cabeza y en el pecho cerca de la autopista "Kavkaz", en la República Ingush.
La organización de derechos humanos Memorial, la única que opera en Chechenia y para la que trabajaba la asesinada, informó de que, según testigos, Estemirova fue secuestrada esta mañana por unos desconocidos que huyeron del lugar en un automóvil.
Estemírova, de 50 años, se dedicó desde el comienzo de la primera guerra chechena a documentar los secuestros, ejecuciones sumarias, torturas y otros abusos contra civiles, investigaciones que utilizan organizaciones internacionales.