Estados Unidos no debería reducir su ayuda militar a Egipto, de 1.300 millones de dólares anuales, ya que sería "imprudente", afirmó hoy el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., en una comparecencia ante el Congreso.
"Sería imprudente por nuestra parte hacer juicios apresurados sobre los beneficios derivados de nuestras alianzas militares en las relaciones internacionales, como la que tenemos con Egipto", agregó Mullen.
"Los cambios en esas relaciones referentes a ayuda o asistencia deberían considerarse con gran cautela y una profunda reflexión sobre el largo plazo, más que en la euforia del debate público y la urgencia del ahorro", argumentó Mullen.
Mullen compareció hoy junto con el secretario de Defensa, Robert Gates, ante el Congreso para defender el presupuesto presentado por la Administración de Barack Obama para el año fiscal 2012.
El jefe del Estado mayor Conjunto de EE.UU. aseguró que los 1.300 millones de dólares que aporta Washington a Egipto cada año "han ayudado a convertir las fuerzas armadas egipcias en un Ejército capaz y profesional, y en ese sentido han sido de incalculable valor".
"Nuestros compromisos globales no se han reducido, al contrario, han aumentado", dijo Mullen ante los congresistas, que son los que deben de aprobar la ayuda, en último término.
Mullen estuvo de visita el pasado fin de semana en Jordania e Israel, donde reiteró el apoyo del Gobierno de Barack Obama a ambos países tras la renuncia del presidente egipcio, Hosni Mubarak.