El Departamento de Estado afirmó hoy que evaluará "caso por caso" las solicitudes de aquellos presos cubanos excarcelados que quieran viajar a Estados Unidos procedentes de España con el fin de establecerse en este país después de haber sido liberados.
El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, confirmó hoy que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, habló el sábado por teléfono con el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, a quien manifestó la disposición de Washington a acoger, en el marco de la legislación vigente estadounidense, a excarcelados cubanos que manifiesten su deseo de ir a Estados Unidos.
El portavoz indicó que "algunos" de los 26 presos cubanos que han viajado a España han expresado su deseo de trasladarse a Estados Unidos, y explicó que se evaluarán "esos casos uno por uno".
Crowley, quien aprovechó la oportunidad para instar de nuevo a Cuba "a liberar a todos los presos de consciencia", ya había dicho después de las primeras liberaciones que EE.UU. estaba dispuesto a acoger aquellos presos que así lo deseen.
Explicó que el Departamento de Estado está "trabajando estrechamente con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para encontrar la manera más rápida de gestionar cualquier solicitud que estas personas pudieran hacer".
"Estamos todavía trabajando en los detalles", agregó Crowley, quien señaló, no obstante, que no está al tanto de que hayan sido cursadas solicitudes formales todavía.
El portavoz también admitió que el trámite es algo más complicado que si los presos hubieran llegado directamente a EE.UU.
"No hay duda de que al viajar a Estados Unidos desde Cuba a través de un tercer país se trata de un proceso más complicado, pero no impide a nadie de por sí llegar a Estados Unidos", recalcó.
EE.UU. aplica la política de "pies secos-pies mojados", que establece que los cubanos que llegan a territorio estadounidense pueden quedarse en el país, mientras que los interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, son devueltos a Cuba.
No obstante, al viajar de España a EE.UU., los presos necesitarán un visado o permiso especial.