Cheryl Mills, la jefa de gabinete de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, abordó con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, la situación de un contratista estadounidense detenido desde el 4 de diciembre, informó hoy el Gobierno.
La reunión tuvo lugar el miércoles en Nueva York en el marco de la Conferencia Internacional de Donantes para Haití, en la que Mills y Rodríguez hablaron principalmente sobre los esfuerzos de reconstrucción en Haití tras el sismo del 12 de enero, y además, la mano derecha de Clinton abordó otros temas de "interés mutuo", señaló a Efe una fuente del Departamento de Estado.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, confirmó la reunión entre Mills y Rodríguez sobre la situación de Alan Gross, al que Cuba acusa de ser un espía.
Esta es la segunda vez en apenas dos meses que Washington aborda directamente con las autoridades cubanas la detención del contratista estadounidense, después de que el subsecretario de Estado adjunto de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, Craig Kelly, pidiera en febrero en La Habana su "liberación inmediata" al margen de la segunda ronda de diálogo obre asuntos migratorios con Cuba.
Preguntado si en esa reunión la jefa de gabinete de Clinton también tocó la situación de los derechos humanos en Cuba, teniendo en cuenta que tres disidentes están en huelga de hambre -Guillermo Fariñas, Franklin Pelegrino del Toro y Darsi Ferrer-, Crowley señaló que EE.UU. siempre aborda este asunto en el diálogo con Cuba.
"Siempre que tenemos conversaciones con Cuba hablamos del tema de los derechos humanos. Siempre les expresamos nuestras preocupaciones sobre los presos allí. Y en este particular caso lo hicimos. Sé que el asunto específico de Alan Gross fue tocado. No sé si el tema más amplio (de los derechos y presos políticos) fue abordado también", explicó el portavoz del Departamento de Estado.
Gross, de 60 años, es un subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid) y trabaja para la empresa Development Alternatives (DAI), con sede en Maryland, que se dedica a labores de desarrollo en otros países.
El detenido distribuía en La Habana ordenadores portátiles, móviles y otros equipos tecnológicos en la isla.
En enero, el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, dijo que Gross trabaja para una empresa "que contrata para los servicios secretos norteamericanos", y el mandatario cubano, Raúl Castro, afirmó en un discurso que el detenido había sido denominado "eufemísticamente" por EE.UU. como un "contratista" del Gobierno.
Castro también indicó que ese ciudadano se dedicaba al "abastecimiento ilegal con sofisticados medios de comunicación vía satélite a agrupaciones de la 'sociedad civil'" que Washington aspira a conformar en contra del pueblo cubano.
EE.UU. y Cuba han retomado el diálogo sobre asuntos migratorios y el servicio postal y tras el terremoto de Haití ha habido algunas acciones de cooperación entre ambos países en el marco de la ayuda de emergencia a ese país.
Entonces, Clinton agradeció a Cuba que haya autorizado el paso de aviones estadounidenses por su espacio aéreo en misiones de evacuación de damnificados y socorro a Haití.
De acuerdo con Crowley, Mills y Rodríguez se centraron en evaluar vías para garantizar que los esfuerzos de reconstrucción de EE.UU. y de Cuba se lleven a cabo acorde a las prioridades establecidas por el Gobierno de Haití y sobre la reconstrucción del sistema de salud.