El Gobierno de Estados Unidos intenta persuadir a los palestinos para que den marcha atrás en su plan de pedir un reconocimiento del Estado palestino en la próxima Asamblea General de la ONU y retomen las negociaciones de paz con Israel.
El Gobierno del presidente Barack Obama ya ha hecho circular una propuesta para retomar el diálogo de paz con Israel y evitar así una votación el próximo 20 de septiembre en la Asamblea General de la ONU sobre el reconocimiento de un Estado palestino, según publica hoy en su edición digital el diario The New York Times.
Pero Estados Unidos no tiene el apoyo suficiente para bloquear la votación en la Asamblea General sobre un cambio del estatus de Palestina de "entidad" a Estado observador sin derecho a voto, según altos funcionarios del país y diplomáticos extranjeros consultados por el diario.
Con ese cambio de estatus los palestinos podrían unirse a decenas de organismos y convenciones de las Naciones Unidas y fortalecerían su capacidad de plantear casos contra Israel ante la Corte Penal Internacional.
Durante toda esta semana el Departamento de Estado de EE.UU. ha insistido en que el Gobierno de Obama está siendo "extremadamente claro" con las autoridades palestinas al pedirles que vuelvan a las negociaciones.
Esas negociaciones están paralizadas desde septiembre de 2010 a causa de la negativa israelí a detener la construcción de asentamientos judíos en los territorios palestinos ocupados.
"Necesitamos volver a las negociaciones, es el único camino hacia un Estado palestino fuerte y estable", remarcó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en uno de sus encuentros diarios con la prensa.
El plan del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, es pedir a la Asamblea General de la ONU que acepte a Palestina como miembro de pleno derecho sobre la base de las fronteras de 1967, es decir, con Gaza y los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este.
La ANP da por hecho que su petición para lograr la adhesión completa del Estado palestino a la ONU obtendrá el respaldo de más de los dos tercios necesarios en la Asamblea General, pero teme el veto de Estados Unidos, aliado de Israel, en el Consejo de Seguridad.
Los miembros de la Unión Europea (UE) se han mostrado hasta ahora divididos, con un grupo de países -entre ellos España- próximo a las tesis de los palestinos y otro -liderado por Alemania y Holanda- que se negaría a aceptar una declaración de ese tipo.
Europa estudia fórmulas que permitan a todos sus Estados miembros mostrarse unidos, entre ellas la llamada "opción vaticana", que pasaría por un reconocimiento del Estado palestino, pero con un estatus de observador en la ONU, según fuentes comunitarias.
En Latinoamérica, tras los recientes reconocimientos de El Salvador y Honduras, solo Panamá, Guatemala, México y Colombia no reconocen a Palestina como un Estado independiente.