Estados Unidos reconoció hoy que no tiene grandes esperanzas de alcanzar ninguna resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU, tras el rechazo de Rusia al borrador presentado por Washington en el organismo.
"Francamente, no somos muy optimistas respecto a que vaya a alcanzarse un texto de consenso en el futuro", admitió la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.
Nuland se pronunció así poco después de que el viceministro ruso de Exteriores, Guennadi Gatílov, señalara que su país no dará su visto bueno al proyecto de resolución el próximo lunes, durante una reunión ministerial en el Consejo de Seguridad.
El texto, que llama a Damasco a suspender el uso de la fuerza contra los manifestantes y garantizar la entrada de ayuda humanitaria, "no es equilibrado", según argumentó Gatílov, porque no llama a ambas partes en conflicto a acabar con la violencia.
No obstante, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, aseguró hoy que tratará de hacer avanzar el asunto el lunes, en su reunión bilateral con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en el marco de la sesión de la ONU.
La titular de exteriores estadounidense le comunicará "nuestra esperanza de que Rusia juegue un papel constructivo en el fin del derramamiento de sangre y el trabajo hacia una transición política en Siria", según indicó tras un encuentro en Washington con el ministro de Exteriores surcoreano, Kim Sung-hwan.
Los representantes de Estados Unidos ante la ONU mantuvieron constantes consultas esta semana para evaluar la posibilidad de "estrechar el contenido de la resolución, sin que dejara de apoyar los esfuerzos para conseguir la entrada de la ayuda humanitaria", explicó Nuland.
"A día de hoy, las consultas con el grupo de P-5 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia) y Marruecos no han resultado en un texto consensuado", añadió.
Sin embargo, el Gobierno estadounidense confía aún en una mayor apertura de Moscú tras la visita de Lavrov a El Cairo, donde se reunirá hoy con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi.
También se encuentra en El Cairo el enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, que Washington ve como una baza para impulsar su otra línea de acción contra el régimen de Bachar al Asad, la que se produce al margen de Naciones Unidas y en el marco del grupo de los "Amigos de Siria".
"Desde la perspectiva de todos los que estamos en el grupo de los Amigos de Siria, es una oportunidad tener un enviado directo para dejar claro a Bachar al Asad hasta qué punto está aislado", señaló.