EE.UU. renovó hoy su llamamiento a Cuba para que libere inmediatamente al contratista estadounidense Alan Gross, en vísperas de que se cumpla un año desde su detención por haber distribuido tecnología a una comunidad judía en la isla.
"Hemos instado repetidamente al Gobierno de Cuba a liberar inmediatamente y sin condiciones al señor Gross, que ha estado detenido todo este tiempo sin que se hayan presentado cargos" en su contra, señaló el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, en su rueda de prensa diaria.
"Seguiremos haciendo uso de todos los canales disponibles para urgir al Gobierno cubano a mostrar compasión humanitaria y poner fin al largo e injustificable suplicio del señor Gross", agregó.
Funcionarios del Departamento de Estado se reunirán hoy con miembros de la familia de Alan Gross para abordar con ellos el "continuado encarcelamiento" del subcontratista, al igual que lo han hecho en otras ocasiones a lo largo de todo este año.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, se ha implicado personalmente en la búsqueda de su liberación y se ha reunido más de una vez con la familia de Gross.
La última vez que la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana tuvo acceso consular al estadounidense fue el pasado 16 de noviembre, según Crowley.
El Gobierno cubano acusa a Gross, de 60 años, de espionaje, algo que el Departamento de Estado niega tajantemente.
El estadounidense, que era subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) distribuía ordenadores portátiles, móviles y otros equipos tecnológicos a una comunidad judía en la isla cuando fue detenido.