A falta de un día para que se cumpla el primer aniversario de la Revolución del 25 de Enero, Egipto se debate entre aquellos que quieren celebrar sus logros y los que saldrán mañana a la plaza cairota de Tahrir al considerar que no se han cumplido las demandas del pueblo.
El portavoz del Movimiento de Jóvenes del 6 de Abril Mahmud Afifi será uno de los muchos egipcios descontentos con la deriva de la transición, gestionada por la Junta Militar, que mañana acudirá a la emblemática plaza del centro de El Cairo.
"Nadie va a celebrar nada mañana, toda la gente va a salir a continuar la revolución", aseguró Afifi, miembro de uno de los grupos instigadores de las protestas que acabaron con treinta años de régimen de Hosni Mubarak en febrero pasado.
Para la jornada de mañana hay convocadas marchas que saldrán de distintos puntos del país, aunque las principales se desarrollarán en El Cairo y en Alejandría, en la costa mediterránea.
Afifi explicó que "los egipcios saldrán para continuar con la revolución y conseguir que se cumplan sus demandas. La reivindicación principal es el traspaso del poder; la Junta Militar tiene que transferirlo inmediatamente para poder concentrarnos en el futuro".
Los jóvenes tenían grandes expectativas de que la revolución cambiara las vidas de los ciudadanos, donde en el intervalo de un año los militares han pasado de ser vistos por ellos como héroes nacionales a ser los villanos de la película.
A ello ha contribuido la represión militar de los disturbios de los últimos meses y los juicios castrenses a civiles, cuyo número se ha disparado tras el triunfo de la revolución.
Tampoco ayuda mucho la situación económica con una población empobrecida; el descenso del turismo, una de las principales fuentes de ingreso, de un 30% durante el 2011, y la desbandada de los inversores extranjeros ante el clima de inestabilidad política.
Evidentemente, los dirigentes castrenses hacen un balance diferente de la transición y consideran que están sirviendo a la patria.
Mañana "la gente estará muy feliz por el aniversario y lo celebrará porque los militares la han apoyado desde el principio", opinó el teniente general retirado Mohamed Kadry Said, analista especializado en asuntos de las Fuerzas Armadas.
Como la Junta Militar se declara garante de la transición no abandonará su misión hasta que la haya cumplido, es decir, cuando se hayan celebrado las elecciones a la Cámara Alta del Parlamento, se apruebe una nueva Constitución y se elija un nuevo presidente de la República.
"Continuarán hasta finales de junio y luego se marcharán a sus cuarteles para desempeñar la tareas que siempre han hecho relativas a la defensa", subrayó este experto del Centro Al Ahram para Estudios Políticos y Estratégicos.
El Consejo Supremo de la Fuerzas Armadas tiene en su haber la organización de las primeras elecciones legislativas de la era pos Mubarak, que pese a sus irregularidades pueden calificarse de democráticas, y la formación de un nuevo Parlamento con una mayoría, en este caso islamista, elegida por el pueblo.
Si alguien en Egipto se ha beneficiado de la victoria de la revolución son los islamistas Hermanos Musulmanes, que en este periodo han pasado de ser una organización ilegal desde 1954 a tener el partido mayoritario en la Cámara Baja del Parlamento.
Aun así, el aniversario de mañana "no va a ser una celebración del todo porque supone una continuación de la revolución y vamos a exigir tanto los derechos de los mártires como de los manifestantes", dijo a Efe una portavoz de la Hermandad, Sherin al Azab.
Al Azab se refería así a la necesidad de juzgar a los responsables de la matanza de manifestantes en los dieciocho días que duró la revolución y en los altercados posteriores.
Muchos en Egipto piden la cabeza de Mubarak, que está siendo procesado en la actualidad ante una corte penal por el asesinato de manifestantes, en un proceso en el que la fiscalía ha pedido la pena de muerte para el exmandatario.
Pese a que mañana será un día triste por el recuerdo a los "mártires", para los Hermanos Musulmanes y su formación política, el Partido Libertad y Justicia, será también una jornada de celebración por los logros conseguidos.
"Eso no significa que hayamos logrado todos los objetivos, porque para ello necesitamos mucho tiempo. Sin embargo, nos fiamos de la Junta Militar porque ha cumplido con el anuncio constitucional de celebrar las elecciones parlamentarias", destacó Al Azab.
Por Susana Samhan