El alcalde de Sucre, el opositor Jaime Barrón, puede convertirse en la primera autoridad suspendida de su cargo por una ley del presidente Evo Morales, después de que hoy se leyera una acusación judicial en su contra.
Morales promulgó en mayo una ley que permite suspender a gobernadores y otras autoridades electas que tengan acusaciones en los juzgados, supuestamente para que puedan defenderse ante las instancias judiciales.
Barrón, de la fuerza opositora País, ganó la municipales del pasado abril en la capital boliviana con más del 47% de votos, y fue acusado por su supuesta participación en una protesta contra Morales que terminó con al menos 26 heridos.
Según la concejal opositora Lourdes Millares, la lectura de la acusación formalmente, ante el Concejo municipal, no significa que "sea cierta o se haya consumado" la suspensión del alcalde, ya que primero se tendrá que resolver un recurso presentado ante el Tribunal Constitucional.
Pero el oficialista Juan Nacer aseguró que "con la notificación conocida y leída, Sucre estaría ahora sin alcalde, algo que no se tendría ni que discutir".
El debate se pospuso cuando se registraron amagos de violencia entre concejales, así como choques de militantes oficialistas y opositores a las puertas de la Alcaldía, lo que dejó en el aire la situación de Barrón.
Según la prensa de Sucre, Barrón y cuatro ex funcionarios están acusados de instigación pública a delinquir, desórdenes públicos, lesiones, privación de libertad, amenazas, vejaciones y torturas, entre otros delitos.
El Gobierno ha presentado denuncias contra tres gobernadores y varios alcaldes opositores y los adversarios de Morales amenazan con denunciarlo como persecución política ante instancias internacionales.
La alianza izquierdista e indigenistas de Morales sólo consiguió el control de las alcaldías de Cochabamba, El Alto y Cobija, mientras que otras siete capitales departamentales están en manos opositoras.