El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió un préstamo de 100 millones de dólares a México para incrementar la formación y contratación de personas encargadas de la educación de grupos indígenas y comunidades remotas.
El BID señaló en un comunicado que los instructores suelen ser jóvenes que aceptan vivir en comunidades rurales durante al menos un año para educar a los niños que viven en la zona a cambio de un pequeño sueldo y la promesa de obtener una beca para continuar su propia educación.
Los instructores fueron contratados por el Programa de Educación Comunitaria que lanzó hace más de 30 años la Comisión Nacional de Fomento Educativo (Conafe) para encontrar a profesores dispuestos a vivir de forma permanente en áreas aisladas y no lo suficientemente habitadas como para justificar la construcción de una escuela.
Según el BID, más de 35.000 instructores participan en la actualidad en programas educativos en ese tipo de comunidades.
La edad media de los instructores suele ser 20 años.
El préstamo del BID es a 25 años con un periodo de gracia de cuatro años y medio y un tipo de interés basado en LIBOR.