El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió hoy a Guatemala y El Salvador 1,2 millones de dólares para financiar sendos proyectos dirigidos a mejorar la eficiencia en el servicio de electricidad, informó en un comunicado.
En concreto, serán 666.000 dólares para El Salvador y 600.000 para Guatemala, a cargo del Fondo de la Iniciativa en Energía Sostenible y Cambio Climático (Secci).
El Gobierno guatemalteco invertirá este monto en el desarrollo de un Plan Integral de Eficiencia Energética para reducir el consumo y mejorar el uso de la energía eléctrica en el país.
Este plan incluirá planes de formación de las instituciones involucradas en el sector, el diseño de un programa de incentivos a la eficiencia energética y el establecimiento de un Órgano Técnico Nacional responsable del tema.
El organismo ejecutor será la Comisión Nacional de Energía Eléctrica de Guatemala en coordinación con el Ministerio de Energía y Minas.
En el caso de El Salvador, también se va a diseñar un plan global para implantar las medidas de eficiencia energética que incluye varios proyectos piloto.
El Organismo Ejecutor será el Ministerio de Economía, por medio de su Dirección de Energía Eléctrica, y en coordinación con el Consejo Nacional de Energía.
Los expertos del BID señalan que la reducción en el consumo de energía eléctrica tendrá un impacto en ambos países.
"La eficiencia energética es la alternativa energética más limpia y más barata que existe", aseguró Laura Rojas, miembro del equipo.
Según Rojas, la solución a la crisis energética no está sólo en buscar alternativas para diversificar la matriz energética, sino en emplear medidas que permitan disminuir el crecimiento de la demanda de energía.
"Se pueden invertir muchos recursos intentando aumentar el abastecimiento de energía para evitar apagones, o se puede invertir muy poco y obtener los mismos resultados a través de medidas de eficiencia energética", agregó.
El informe "Cómo ahorrar 36.000 millones de dólares en electricidad (sin apagar las luces)", divulgado por el BID, señala que los países de Latinoamérica pueden llegar a reducir el consumo un diez por ciento en el año 2018 con tecnologías.