El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció hoy que duplicará la inversión a iniciativas privadas que tengan impacto en los 360 millones de personas que viven con menos de 3.000 dólares al año en América Latina, hasta los 100 millones de dólares anuales a partir de 2012.
En una rueda de prensa celebrada en Sao Paulo, el presidente del organismo, Luis Alberto Moreno, dijo que "existe la oportunidad de combinar esfuerzos con las empresas privadas con visión de desarrollo."
Moreno precisó que se trata de líneas de crédito reembolsables que tienen el objetivo de facilitar el acceso a financiación a empresas que hagan de ese grupo de la población, que supone el 70 por ciento en la región, el foco de su negocio.
"Se ha demostrado que es un segmento con capacidad de pago. Los clientes de microcréditos tienen la menor tasa de morosidad del sistema financiero", apostilló.
El presidente dijo que cualquier empresa privada se puede acercar a las oficinas del BID en la región para presentar sus proyectos y solicitar financiación, pero matizó que la prioridad son "proyectos que tengan un altísimo impacto en el desarrollo porque generan empleo y bienestar".
El programa Oportunidades para la Mayoría, iniciativa del BIC, busca un acercamiento de mercado y será el que articule los créditos.
El jefe del proyecto, Luiz Ros, destacó el reto que supone la implicación de la empresa privada.
"El BID quiere ser un socio del sector privado. Crear una relación estructurada que traiga beneficios sociales", dijo.
Para Ros, las empresas se han aproximado a esas capas sociales tradicionalmente a través de la responsabilidad social corporativa y la filantropía.
"El desafío de esta iniciativa es encontrar modelos de negocio privados, rentables, innovadores, de gran impacto social en la base de la pirámide", razonó.
Asimismo, Ros dijo que el BID "por principio no debe competir con el sistema financiero local", por lo que los tipos de interés aplicados a los créditos serán las tasas de mercado.
La ventaja en suscribir un crédito con el organismo radica en la experiencia en proyectos enfocados al desarrollo y unos plazos más dilatados, que variarán en función del tipo de proyecto, argumentó.
El experto aclaró que el monto máximo para cada operación específica es de 10 millones de dólares y que la financiación aportada por el BID no superará el 40 por ciento del proyecto.
En la comparecencia también intervino el jefe del Centro de Políticas Sociales de la Fundación Getulio Vargas, Marcelo Neri, quien ofreció una visión global de la distribución por clases de la sociedad brasileña y presentó las conclusiones del estudio "los emergentes de los emergentes".
Neri aseguró que en Brasil "la renta de las familias está creciendo más de lo que el aumento del PIB sugiere" y aseguró que la tasa de crecimiento de renta del 20 por ciento de los ciudadanos más ricos es la menor de los países Brics, mientras que el crecimiento del 20 por ciento más pobre es superior al de los otros estados de ese grupo.
Según el economista, Brasil lidera la reducción de la desigualdad económica en el grupo que también integran Rusia, India, China y Sudáfrica.
Además, dijo que "la distribución de renta de Brasil es parecida a la del mundo. A pesar de que Brasil es muy desigual el mundo es muy desigual".
"Brasil es un país lleno de problemas, inflación alta, informalidad alta, desigualdad absurdamente alta, pero nuestra situación está mejorando", dijo.
Y desvinculó la ascensión de una nueva clase media a la acción de un solo Gobierno al afirmar que ese segmento "no es hijo de nadie".