El Bradesco, segundo banco privado de Brasil, adquirió hoy en una subasta el control del Banco del Estado de Río de Janeiro (BERJ), por el cual pagará 1.800 millones de reales (unos 1.113 millones de dólares).
El valor mínimo fijado para la subasta era de 513 millones de reales (unos 317 millones de dólares) y el Bradesco ofreció 1.025 millones de reales (unos 634 millones de dólares).
Adicionalmente, el banco pagará 775 millones de reales (unos 479 millones de dólares) por manejar la nómina de empleados y jubilados del estado de Río de Janeiro, lo que representa unas 430.000 cuentas.
En la subasta también presentaron propuestas el estatal Banco do Brasil, a través de su controlado el Banco Votorantim; el Santander Brasil y el Itaú Unibanco, que ofrecieron menos que el Bradesco.
El BERJ fue la parte que sobró de la liquidación en 1996 del antiguo Banco del Estado de Río de Janeiro (Banerj), parte del cual fue comprado luego por el Itaú.
"Hicimos una oferta más agresiva porque queremos ampliar nuestra presencia en Río de Janeiro. Ponemos el ojo en los más de 400.000 servidores públicos y el banco tiene un crédito fiscal interesante", dijo a periodistas Renán Mascarenhas Carmo, director de la división Bradesco Poder Público.
El crédito fiscal del BERJ con el Gobierno federal es de 3.000 millones de reales (unos 1.855 millones de dólares), según informaciones del estado de Río de Janeiro.
El Bradesco deberá desembolsar el 20 por ciento del valor ofrecido por el BERJ en los próximos cinco días y para el restante tiene un plazo de 150 días.
Con la operación, las acciones preferenciales del Bradesco subían el 0,03 por ciento en la segunda parte de la sesión de hoy de la bolsa de Sao Paulo.