El candidato a la presidencia de El Salvador por el izquierdista FMLN, Mauricio Funes, celebró hoy la próxima retirada de Irak de los 200 soldados salvadoreños, que anunció el martes el gobierno que preside Elías Antonio Saca.
Funes, al que las encuestas colocan a la cabeza de las preferencias electorales para los comicios del 15 de marzo de 2009, afirmó en un comunicado que siempre se ha pronunciado "por una inmediata salida de las tropas salvadoreñas de Irak".
"En mi opinión -agregó- la presencia militar en ese país árabe no ha contribuido a lograr la estabilidad política en esa nación" y criticó al gobierno de Saca por tardar "en tomar esa decisión".
Para el candidato del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) la decisión "ha sido motivada más por una resolución de Naciones Unidas, que por una voluntad del gobierno salvadoreño de contribuir a la pacificación en Irak".
Afirmó que "con el regreso de las tropas salvadoreñas, éstas se podrían incorporar a tareas de reconstrucción de infraestructura y de apoyo a la salud que demandan las zonas más pobres del país".
Saca anunció el martes, en su calidad de comandante general de la Fuerza Armada, que ha dado por terminada la misión en Irak y ordenado que se coordine la logística para el regreso de la tropa durante los primeros días de enero.
La decisión, afirmó el mandatario, se tomó luego de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas confirmase la finalización, el próximo 31 de diciembre, del mandato que autoriza la presencia de la fuerza multinacional en la nación árabe.
El Salvador, único país latinoamericano que se mantenía en Irak, llegó en agosto de 2003 con grupos que disminuyeron de 380 y 200 solados.
Durante las 11 misiones, de seis meses, se han reportado las bajas de cinco efectivos y cerca de una treintena de heridos.
Los diputados del FMLN, así como los del Cambio Democrático (CD, socialdemócrata), siempre se opusieron a dar su respaldo al permiso para el envío de los contingente del llamado batallón Cuscatlán, que con mayoría simple, de 43 votos, aprobaban los tres partidos de derecha que tienen presencia en el Congreso.