El conflicto que enfrenta Buenos Aires desde hace casi un mes en el sector educativo se agudizó hoy tras el fracaso en las negociaciones entre el Gobierno porteño y los estudiantes, que mantienen tomadas al menos seis escuelas y amenazan con expandir la medida a colegios de otras ciudades argentinas.
Varias secundarias porteñas de gestión pública realizaban este martes asambleas para resolver si retoman la ocupación de los edificios en reclamo de obras para mejorar los establecimientos, informaron a Efe fuentes estudiantiles.
Además, miembros de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) mantienen tomada la Facultad de Ciencias Sociales y advirtieron que la medida se puede extender a otras provincias.
"El turno mañana resolvió volver a tomar la escuela, pero esperamos ahora que lo ratifique el turno tarde para iniciar la ocupación", explicó por su parte Melina Roses, del centro de estudiantes del colegio Julio Cortázar.
A tono, la dirigente estudiantil Julia Gabito, de la escuela Mariano Acosta, dijo que "hay mucha expectativa" para retomar la ocupación también en ese establecimiento, un panorama que se repite en otros colegios.
Ayer, los estudiantes secundarios rechazaron un plan de obras en las escuelas propuesto por el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, por considerar que no incluye a todos los colegios con problemas en sus estructuras.
"Sólo incluía a algunas escuelas, cuando son más de 50 las que tienen inconvenientes. Además, en algunos casos, estaba previsto que las obras comenzaran el año que viene y en otros casos no había fechas de licitación", señaló Roses.
Los alumnos denuncian la falta de ventilación, de agua, la existencia de vidrios rotos y riesgos en las estructuras de los edificios.
Sin embargo, el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, consideró hoy que "claramente acá la política mete la cola" porque "no se entiende (la medida) después de la ronda de diálogo mantenida en cada escuela" en la que, según el funcionario, se entregó "una carpeta con el plan de obra total, los montos y los plazos".
Por su parte, el presidente de la FUBA, Itaí Hagman, aseguró que en provincias como Formosa y Córdoba se discute la posibilidad de tomar escuelas que "también tengan problemas edilicios".
"En nuestro caso, tomamos la Facultad de Ciencias Sociales (de la Universidad de Buenos Aires) por la situación en la que está. Nos prometieron hace diez años construir un edificio para que funcione como nueva sede, pero nunca fue edificado. La semana pasada se cayó un panel de vidrio en una de las salas", relató Hagman.
"El problema de la educación es de todo el país y en todos los niveles. Hay mucha gente del interior que se siente contagiada por la repercusión que tiene la lucha de Buenos Aires y que sufre la misma situación o una peor", añadió el dirigente de la FUBA.
Para el jefe de gabinete de la nación, Aníbal Fernández, la toma de los colegios "es un tema que debe resolver la ciudad" de Buenos Aires, y cuestionó al alcalde, el conservador Mauricio Macri, por estar ausente del país mientras se desarrolla el conflicto.
Este lunes, varios alumnos marcharon a la sede del Ministerio de Educación porteño en reclamo de mejoras en la infraestructura, en el marco de un conflicto que lleva casi un mes y que llegó a afectar el funcionamiento de más de una veintena de escuelas.