El Parlamento argentino trata de buscar una salida rápida a la crisis provocada por la polémica destitución del presidente del Banco Central, Martín Redrado, cuya salida parece inminente tras su enfrentamiento con el Gobierno de Cristina Fernández.
Una comisión parlamentaria decidió comenzar hoy mismo a convocar comparecencias de funcionarios involucrados en el caso, luego de que la presidenta argentina reclamara ayer "un trámite breve y rápido" para ponerle un cierre institucional a la cuestión "de una vez por todas".
La comisión, cuyas deliberaciones no son públicas, deberá dar un consejo no vinculante a la mandataria sobre si se debe remover o no a Redrado como titular del Banco Central.
Fernández lo destituyó el pasado 8 de enero por decreto, sin previa consulta a la comisión parlamentaria -un requisito contenido en la Carta Orgánica del Banco Central-, lo que desató un serio conflicto institucional, con derivaciones judiciales.
La presidenta relevó a Redrado tras la negativa del funcionario a habilitar el uso de 6.569 millones de dólares provenientes de reservas monetarias para la constitución del denominado Fondo del Bicentenario, destinado el pago de deudas soberanas y creado por decreto presidencial a mediados de diciembre pasado.
Ante la escalada de la crisis, la semana pasada Fernández pidió la constitución de una comisión, que fue integrada por el diputado oficialista Gustavo Marconato, el diputado Alfonso Prat Gay, de la opositora Coalición Cívica, tercera fuerza parlamentaria, y por el titular del Senado y vicepresidente argentino, Julio Cobos, enemistado con el Gobierno desde 2008.
Tras comparecer ante la comisión, el ministro de Economía, Amado Boudou, se excusó ante la prensa de dar detalles sobre su exposición por el carácter "reservado" de la reunión, pero dijo que espera que "pronto" haya un dictámen.
El ministro criticó a Redrado, que mañana también comparecerá ante la comisión, por no dar "un buen mensaje a la sociedad ni tener una buena actitud" al "atornillarse a una silla".
Asimismo, calificó de "mensaje mafioso" las declaraciones del presidente del Banco Central a un periódico local en las que aseguró que contaba con "las listas específicas de los amigos del poder que compraron dólares".
"Parece un mensaje mafioso. Es una clara amenaza. Quien lleva adelante esta amenaza pública es un ex funcionario que tendría que haber denunciado cualquier hecho que no hubiera sido legal. Cuando la gente se pone nerviosa y obra mal comete errores", consideró Boudou.
Por otra parte, el ministro ratificó que el Gobierno seguirá adelante con la constitución del Fondo del Bicentenario pues, a su criterio, "es una excelente iniciativa para fortalecer la economía argentina".
La comisión bicameral también cito al vicepresidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, y al procurador del Tesoro, Osvaldo Guglielmino.
Independientemente de la resolución que adopte la comisión, las cámaras del Legislativo deberán debatir, cuando el Parlamento concluya su receso veraniego, sobre la validez del decreto de creación del polémico fondo y el de destitución de Redrado.
Ambas disposiciones fueron suspendidas por la Justicia tras dictaminar que es potestad del Parlamento tratar cuestiones relativas al Banco Central y al pago de deudas soberanas, como aduce la oposición al Gobierno.
Pero el directorio del Banco Central nombró el viernes a su hasta entonces vicepresidente, Miguel Ángel Pesce, en reemplazo provisional de Redrado en base a una interpretación del último fallo judicial sobre ese asunto, que dictamina que el Ejecutivo no puede designar en forma "definitiva" a quien gobernará la entidad monetaria mientras no se pronuncie el Parlamento.