La Cámara de los Diputados de Brasil abrió hoy un proceso disciplinario al legislador Jair Bolsonaro, al que se le acusa de promover la homofobia, informaron fuentes oficiales.
El Consejo de Ética de la Cámara analizará el caso de forma preliminar para estudiar si abre una investigación que podría derivar en la destitución del diputado.
Jair Bolsonaro, del conservador Partido Progresista (PP), fue acusado de violar el decoro parlamentario por distribuir en el Congreso unos panfletos considerados homofóbicos durante un debate en el que se estudiaba la penalización de la discriminación a los homosexuales.
Los panfletos acusaban al Gobierno de querer "transformar en homosexuales a los niños de entre seis y ocho años de edad", con la distribución de material educativo contra la homofobia en las escuelas, un plan que finalmente ha abandonado la presidenta Dilma Rousseff por la oposición de la iglesia y los grupos conservadores.
A raíz de este episodio, Bolsonaro protagonizó una acalorada discusión con la senadora Marinor Brito, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), en los pasillos del Senado ante la presencia de las cámaras de televisión, el pasado 12 de mayo.
El PSOL promovió la apertura del proceso disciplinario en el Consejo de Ética por las ofensas que supuestamente Bolsonaro profirió a Brito y por sus "pronunciamientos agresivos" contra los proyectos para criminalizar la homofobia.
El proceso disciplinario también acusa a Bolsonaro de racismo, por una declaración suya en el programa de televisión humorístico "Custe o que custar" (edición brasileña del "Caiga quien caiga"), en el que dijo que no hablaría de "promiscuidad" cuando le preguntaron cómo reaccionaría si un hijo suyo tuviese una novia negra.
Ante el escándalo que suscitaron sus comentarios, el diputado alegó que no había entendido bien la pregunta y rechazó que fuese racista.