El Congreso de Costa Rica, que inició funciones el pasado 1 de mayo, obtuvo apenas un 20% de opiniones favorables debido, principalmente, a una fallida iniciativa con la que los diputados pretendían aumentarse el sueldo en más de un 70%, según una encuesta publicada hoy por la prensa local.
El estudio de la firma Unimer para el diario La Nación indica que los diputados obtuvieron solo un 20% de opiniones favorables, contra un 28% de opiniones desfavorables, mientras el resto no respondió o calificó al Congreso como regular.
La encuesta también revela que el 96% de los costarricenses considera que los diputados actuaron mal al pretender un aumento salarial apenas iniciando sus labores, sólo un 2% aprobó esa iniciativa, un 1% ni bien ni mal y un 1% no respondió.
Las únicas bancadas que se opusieron al aumento fueron las opositoras del centro izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC) y el izquierdista Frente Amplio, mientras el resto apoyaban la idea, entre ellas la del oficialista Partido Liberación Nacional.
El aumento fue frenado en el Congreso a finales de mayo, luego de que la presidente del país, Laura Chinchilla, anunciara que vetaría el proyecto en caso de que llegara a su despacho para la firma correspondiente.
Antes de tomar la decisión, Chinchilla recibió miles de críticas y mensajes a través de sus redes sociales de Internet para que vetara el aumento, mientras organizaciones sociales y laborales realizaron una manifestación frente al Congreso.
La encuesta publicada hoy indica que el 53% de los entrevistados cree que el aumento fue descartado por el Congreso debido al descontento popular, un 31% debido al anuncio de veto de la presidenta, un 10% por las opiniones y noticias de los medios de comunicación, entre otras razones.
La encuesta se realizó del 22 al 30 de julio anterior, con entrevistas personales a 1.210 personas de todo el país, tiene un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 2,8%.