El Consejo de Seguridad celebra una "intensa" reunión sobre su misión en el Congo


El Consejo de Seguridad de la ONU celebró hoy una reunión "intensa" sobre el futuro de la misión de paz del organismo en la República Democrática del Congo (MONUC), que el Gobierno congolés insiste en que debe retirarse del país en un año pese a las dudas de la comunidad internacional.


El presidente de turno del máximo órgano, el embajador japonés Yukio Takasu, explicó a la salida del encuentro a puerta cerrada que sus 15 miembros todavía no han acordado cómo responder a la petición de las autoridades congolesas.


"Sostuvimos un discusión intensa sobre el mandato de MONUC", dijo Takasu, quien resaltó que todos estuvieron de acuerdo en que la misión desempeña "un papel importante" en la pacificación del país de África central.

 

El Consejo de Seguridad esperará a concluir el viaje que sus representantes realizarán del 16 al 20 de este mes a la República Democrática del Congo (RDC) para definir su posición respeto al futuro de MONUC, indicó.


En ese viaje tendrán la oportunidad de entrevistarse con el presidente congolés, Joseph Kabila, que ha comunicado a la ONU su deseo de que todos los "cascos azules" abandonen el país para junio de 2011.


El representante especial de la ONU para la RDC, Alan Doss, resaltó que los tiempos de la retirada de la misión deben establecerse de acuerdo al progreso en la desmovilización de los grupos armados, la fortaleza de las fuerzas de seguridad congolesas y la extensión de la autoridad estatal a los territorios recuperados de manos de las guerrillas rebeldes.

 

"Estoy seguro de que conversarán con el Gobierno de la RDC para determinar cómo se formula la retirada y se implementa sin poner en riesgo los logros de la última década", dijo Doss a los miembros del Consejo en la parte de la reunión abierta al público.


El diplomático británico resaltó que la protección de la población civil debe seguir siendo "el principal objetivo" de la misión de paz.


En ese apartado, advirtió que la situación en las provincias orientales de los Kivus y en partes de la de Orientale "sigue preocupando debido al gran número de desplazados internos, los altos índices de violencia sexual contra las mujeres y agresiones contra los colaboradores humanitarios".

 

Al mismo tiempo, indicó que los rebeldes de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) todavía son una fuente de violencia e inestabilidad, pese a que las operaciones del Ejército apoyadas por MONUC y las acciones de países europeos en contra de sus redes de financiación exterior les ha hecho perder fuerza.


Asimismo, también siguen en activo los combatientes del Ejército de Liberación del Señor (LRA), que ha sido acusado por defensores de derechos humanos de cometer el pasado diciembre una matanza de 321 civiles en una zona remota del noreste de la RDC.


Otro foco de inestabilidad en los últimos tiempos ha sido el conflicto étnico que estalló el año pasado en la provincia de Equater, que obligó a la intervención del Ejército y los "cascos azules".

 

"La capacidad de las fuerzas de seguridad nacionales para responder a estas amenazas en áreas remotas todavía es limitada", observó Doss.


El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recomendó la semana pasada al Consejo de Seguridad en un informe que autorice la reducción el próximo junio de unos 2.000 efectivos desplegados en las provincias occidentales y centrales, que son las regiones más estables y pacificadas del país africano.


Al mismo tiempo, propone una retirada escalonada en tres años del resto de los 22.000 efectivos de la misión, que es la mayor de las desplegadas por el organismo multilateral.


El calendario propuesto por Ban va más allá del plazo del Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC), que este año cumple medio siglo de independencia de Bélgica y está interesado en reducir la presencia militar internacional para reafirmar su autoridad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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