El Consejo de Seguridad de la ONU mostró hoy su preocupación ante el deterioro de la cooperación entre los agentes políticos en Yemen y los "riesgos" que esto supone para la transición en el país árabe, por lo que exhortó a todas las partes a que mantengan su compromiso con el cambio político.
Los quince miembros del máximo órgano de decisión de la ONU adoptaron una declaración presidencial en la que piden concretamente a los líderes yemeníes que sigan "plenamente comprometidos con el éxito de la transición" que se inició con la salida del poder del presidente Alí Abdalá Saleh tras meses de protestas en el país.
La declaración exhorta a todas las partes a que no socaven los logros alcanzados hasta el momento en un proceso todavía delicado, que demuestren su apuesta por "el orden constitucional" y que desempeñen "un papel constructivo en el proceso de transición y rechacen la violencia".
El pasado 27 de febrero, Saleh traspasó sus poderes a Abdo Rabu Mansur Hadi, que ocupaba el puesto de vicepresidente, conforme al plan de los países del Consejo de Cooperación del Golfo y después que este ganara unos comicios presidenciales a los que concurrió como único candidato.
Hadi debe presidir el país por un periodo de dos años, durante el cual se deberá modificar la Constitución y celebrar elecciones generales, según el plan con el que los países del golfo quisieron dar una salida a la crisis que estalló en enero de 2011 en Yemen con las protestas que pedían la caída de Saleh.
El Consejo de Seguridad señaló en su declaración que, tras el acceso al poder de Hadi, las autoridades deben centrar sus esfuerzos ahora en la celebración de una conferencia para el diálogo nacional, que facilite la reconciliación, la reforma constitucional y electoral, y la celebración de elecciones generales en 2014.
El Consejo aseguró que seguirá ocupándose "de cerca de la situación en Yemen y vigilando estrechamente las próximas medidas encaminadas a un traspaso pacífico del poder político", mientras que también pidió a la comunidad internacional que mantenga "su apoyo activo" al Gobierno de Yemen.
Ese apoyo será crucial para que Yemen enfrente "los problemas políticos, económicos, humanitarios y de seguridad que se avecinan", señala la declaración, que reconoce que "los enormes problemas económicos y sociales han dejado a muchos yemeníes en una situación de grave necesidad de asistencia humanitaria".
En ese sentido, el Consejo de Seguridad también instó a todas las partes en Yemen a que faciliten "el acceso pleno, seguro y sin trabas de los agentes humanitarios" a los lugares que más ayuda necesitan.
Además, los quince también mostraron su "profunda preocupación" y condenaron "en los términos más enérgicos" la intensificación de los atentados terroristas en Yemen, "entre ellos los cometidos por Al Qaeda", y expresaron su apoyo a los esfuerzos del Gobierno yemení para luchar contra el terrorismo.