El embajador de Francia ante la ONU, Gerard Araud, informó hoy al Consejo de Seguridad de la ONU del resultado de la delegación del organismo que encabezó la semana pasada a la República Democrática del Congo (RDC), para discutir el futuro de la misión de paz en ese país (MONUC).
Araud explicó que durante su estancia de dos días conversaron con el presidente Joseph Kabila y con otros representantes de fuerzas políticas y de la sociedad civil congolesa.
"Con base en el resultado de esta misión, decidiremos el futuro de la MONUC", dijo a la salida de la reunión el embajador francés, quien recordó que el Consejo de Seguridad debe renovar el mandato de los "cascos azules" antes del 31 de mayo.
Al mismo tiempo, Araud dejó claro que el propósito de la delegación de quince personas que encabezó, no era negociar con las autoridades congoleñas.
"Fue una misión para escuchar, no fuimos a negociar. El Consejo de Seguridad no negocia (estas cosas). Simplemente fuimos a escuchar", agregó.
En ese sentido, señaló que pudieron constatar que la situación en el país "ha mejorado, pero sigue siendo frágil".
"Tiene lógica traspasar algunas de las actividades de la MONUC del lado militar al civil, para pasar de una tarea de pacificación a otra de reconstrucción", indicó.
Al mismo tiempo, resaltó que las decisiones sobre el futuro de la misión de paz no se pueden adoptar con base en "un calendario artificial".
"Cuando nos marchemos, lo haremos de acuerdo a cómo esté la situación en el terreno", insistió, tras recalcar que primero hay que asegurarse de que las autoridades congolesas están preparadas para asumir la seguridad del país antes de que se retiren los "cascos azules".
Araud también confirmó que su antecesor como embajador de Francia ante la ONU, Jean-Maurice Ripert, es uno de los candidatos a reemplazar al actual jefe de la MONUC, Alan Doss, cuando abandone próximamente el cargo.
Las autoridades de la RDC han manifestado su deseo de que la MONUC se retire del país, y el repliegue del contingente internacional ya se ha iniciado desde algunas remotas regiones del vasto territorio congolés.
El Gobierno de esa nación espera que la MONUC complete su retirada para agosto de 2011, la cual es mal vista por muchos protagonistas políticos congoleños, tanto del oficialismo como de la oposición, y por los responsables de las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales que operan en la RDC.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recomendó el pasado abril una reducción el próximo junio de unos 2.000 efectivos desplegados en las provincias occidentales y centrales, que son las regiones más estables y pacificadas del país africano.
Al mismo tiempo, propuso una retirada escalonada en tres años del resto de los 22.000 efectivos de la misión, que es la mayor de las desplegadas por el organismo multilateral.
El calendario defendido por Ban va más allá del plazo del Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC), que este año cumple medio siglo de independencia de Bélgica y está interesado en reducir la presencia militar internacional para reafirmar su autoridad.