Los 200 soldados salvadoreños que se encuentran en Irak aún no tienen una fecha precisa para retornar a su país, aunque hoy concluye el mandato de Naciones Unidas que respaldaba la presencia de la fuerza multinacional en esa nación, informó a Efe una fuente del ministerio de Defensa.
La oficina de comunicaciones de esta institución también explicó que la tropa tiene que resolver algunos aspectos logísticos y revisar la disponibilidad de aviones para emprender el retorno, que serán proporcionados por Estados Unidos.
La fuente recordó que el Gobierno salvadoreño dijo en un reciente comunicado que la partida de Irak "se estima para finales del mes de enero o principios de febrero de 2009, después haber concluido el proceso administrativo logístico respectivo".
Explicó que los aspectos administrativos se refieren principalmente a la "entrega del equipo" que le fue asignado para realizar acciones de ayuda humanitaria en poblados cercanos a Al Kut, donde se encuentra el campamento.
La canciller de El Salvador, Marisol Argueta, dijo ayer a la prensa que desde el 1 de enero la tropa debe "reconcentrarse, recoger equipo y entregar los proyectos que se estaban realizando".
El Salvador se mantenía como el único país latinoamericano con presencia militar en Irak, pero el pasado 23 de diciembre el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, anunció la finalización de la misión, ya que hoy concluye el mandato que autorizaba la presencia de la fuerza multinacional en ese país.
El contingente del país centroamericano, integrado en el Batallón Cuscatlán, llegó a Irak en agosto de 2003 y fue constituido por 11 grupos que se rotaron cada seis meses para trabajar en labores humanitarias, según el Gobierno salvadoreño.
El número de soldados fue disminuyendo de 380 a 200 y durante el tiempo de la misión hubo cinco bajas mortales y cerca de una treintena de heridos, la mayoría por artefactos detonados por insurgentes al paso de los convoyes logísticos.
El ministerio de Defensa ha informado de que los militares salvadoreños han ejecutado aproximadamente 350 proyectos de reconstrucción con un monto cercano a los 26 millones de dólares aportados por la coalición multinacional.
Agregó que los proyectos beneficiaron a unos 7 millones de iraquíes y que en ellos participaron 3.000 uniformados, correspondientes a los 11 contingentes.