El Cuarteto para Oriente Medio -formado por EEUU, la Unión Europea, Rusia y la ONU- celebra hoy en Washington un nuevo encuentro que servirá como antesala a la reunión de dos días de los ministros de Asuntos Exteriores del G8.
Se espera que el encuentro, que concluirá hacia el mediodía local (16:00 GMT), culmine con la publicación de una declaración conjunta sobre la situación del proceso de paz entre israelíes y palestinos, estancado desde 2010.
A la reunión asisten la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, la representante de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, además del enviado especial del Cuarteto, Tony Blair.
Los congregados tratarán de encontrar vías para impulsar las negociaciones y lograr su objetivo de un acuerdo de paz este año, después de que el intento de conversaciones directas en enero con la mediación de Jordania resultara infructuoso.
A continuación, Clinton se dirigirá a la Blair House, residencia oficial de los invitados de Estados Unidos, para dar comienzo a la reunión ministerial del G8, en la que se esperan intensas consultas sobre la situación en Siria, el programa nuclear de Irán y el cohete que pretende lanzar Corea del Norte.
La secretaria de Estado mantendrá, previsiblemente, un encuentro bilateral centrado en Siria con Lavrov, tras la advertencia del enviado especial de la ONU a ese país, Kofi Annan, de que Damasco "no ha enviado señales de paz" pese a su compromiso de detener la violencia antes de este jueves.
El jefe del a diplomacia francesa, Alain Juppé, afirmó, por su parte, en un comunicado divulgado este miércoles desde Washington, que el presidente sirio, Bachar al Asad, ha mentido a Annan y se burla de los compromisos internacionales adquiridos en base al plan de paz que trazó el ex secretario general de la ONU.
Juppé subrayará en la reunión del G8 (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Japón y Rusia) "la gravedad de la situación" e insistirá para que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estudie mañana "nuevas medidas necesarias para imponer el fin de la violencia y un proceso político".