El Cuarteto para Oriente Medio cerró hoy su reunión en Washington con una petición de ayuda financiera para las autoridades palestinas, pero sin grandes avances en el desbloqueo de las negociaciones de paz, estancadas desde 2010.
El plano financiero, y no tanto el político, fue el protagonista del encuentro de los representantes del Cuarteto, formado por EE.UU., la Unión Europea (UE), Rusia y la ONU, y que se había reunido por última vez el 9 de marzo en Nueva York.
La cita se cerró con un comunicado firmado por la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton; la representante de Exteriores de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov.
En él, urgieron a la comunidad internacional a responder a "los retos fiscales" de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) "asegurando la contribución de 1.100 millones de dólares en asistencia en 2012".
La medida, destinada a atajar las millonarias deudas en préstamos bancarios de la ANP, fue la propuesta más concreta de un comunicado que pidió además a israelíes y palestinos "trabajar juntos de forma constructiva" con el fin de "expandir las oportunidades económicas para los palestinos".
Estados Unidos quiso dar ejemplo y anunció inmediatamente que entregará a las autoridades palestinas alrededor de 80 millones de dólares en fondos de asistencia que permanecían retenidos hasta ahora en el Congreso, según indicó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
Respecto al desbloqueo de las negociaciones, el Cuarteto reafirmó su "apoyo" al proceso de mediación de Jordania, que comenzó en enero pero no ha dado frutos, en gran parte por la negativa de Palestina a conversar con Israel mientras éste continúe la expansión de asentamientos en territorios ocupados.
El Cuarteto se mostró "preocupado por las acciones unilaterales y provocativas de ambas partes, incluida la persistencia de los asentamientos", aunque consideró que ninguno de esos actos "puede condicionar el resultado de las negociaciones, que son la única vía a una solución justa y duradera".
Al mismo tiempo, condenó "los ataques con cohetes desde Gaza" a Israel, y lamentó la "creciente fragilidad de los acontecimientos sobre el terreno".
Para avanzar hacia las negociaciones directas, los ministros pidieron a ambas partes "evitar acciones que puedan perjudicar la confianza" y "centrarse en esfuerzos positivos que puedan mejorar el clima" apropiado para las conversaciones.
El método para ese proceso sigue siendo, según el comunicado, la propuesta que el Cuarteto emitió el pasado 23 de septiembre, justo después de que los palestinos pidieran la admisión como estado miembro en la ONU.
Los representantes "reafirmaron su compromiso con todos los elementos" de esa declaración, que pedía avances claros en los asuntos más espinosos, los de fronteras y seguridad, con el objetivo de alcanzar un tratado de paz antes del fin de este año.
Preguntada por si ese plazo se mantiene pese a las muchas dificultades, la portavoz del Departamento de Estado dijo a los periodistas que "esa es, obviamente, la aspiración planteada por el Cuarteto y que queda en el horizonte".
En la reunión de hoy, que se produjo aprovechando el encuentro de ministros de Exteriores del G8 en Washington, participaron también el enviado especial del Cuarteto, Tony Blair, y el ministro de Exteriores de Jordania, Nasser Judeh, quien informó a los representantes sobre los esfuerzos de mediación de su país.
Además, el encuentro se celebró tres días después de que el presidente palestino, Mahmud Abás, asegurara que volverá a actuar en las Naciones Unidas si el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no hace esfuerzos en el plazo de un mes para desbloquear las negociaciones de paz.
Con su aspiración de ser estado miembro estancada en el Consejo de Seguridad debido a la amenaza de veto de Estados Unidos, los palestinos se plantean ahora recurrir a la Asamblea General para ser admitidos como estado no-miembro, en lugar del estatus de observador que tienen actualmente.
Lucía Leal