El dalái lama quiso mostrar a Obama un "rostro amigo" en un momento difícil


El dalái lama se reunió este fin de semana con el presidente estadounidense, Barack Obama, para ofrecerle su apoyo y "mostrarle el rostro de un viejo amigo" en los momentos difíciles que vive el país, inmerso en una crisis política en torno a la deuda y la reducción del déficit.


En una entrevista emitida hoy por la cadena NBC, el líder espiritual del Tíbet se mostró satisfecho tras el encuentro del sábado en la Casa Blanca, en el que Obama le transmitió su "preocupación sincera" por los derechos humanos y la supervivencia cultural del pueblo tibetano.


"El presidente (Obama) ha pasado por algunas dificultades. Así que sentí que era mi deber llamarle, mostrarle mi respeto. Quería mostrarle el rostro de un viejo amigo. Realmente, tenemos una sensación de reunión, de viejos amigos", dijo el monje budista.

 

El dalái lama, que renunció en marzo pasado al poder político en Tíbet y ha subrayado el carácter religioso de su visita a Estados Unidos, no dejó por ello de opinar sobre la encrucijada que viven el mandatario y los líderes del Congreso de Estados Unidos para lograr un acuerdo sobre el límite de la deuda antes del 2 de agosto y evitar que el país entre en suspensión de pagos.


"Es natural que los partidos tengan intereses distintos. Pero cuando el país está en crisis, ya no se trata de los intereses de este partido o del otro, sino del interés nacional. Es necesario trabajar juntos", subrayó.


Según el monje budista, las dificultades económicas que vive el país "no son razón para descorazonar a los estadounidenses", que deben "mantener su espíritu, su determinación, su trabajo duro, y su confianza en sí mismos".

 

En cuanto a su decisión de ceder el liderazgo político en el exilio, el dalái lama afirmó que la tomó "deliberada, voluntaria, feliz y orgullosamente", por considerar que el combinar ese rol con el religioso restaba legitimidad a su discurso en pro de la democracia.


"Esa noche dormí inusualmente bien. Lo que significa que realmente me sentí liberado, aliviado", dijo con una sonrisa.


Pero si su sucesor político lo determinaron las urnas en mayo, la decisión de quién heredará su rol en el terreno espiritual, y se convertirá en la decimoquinta encarnación del dalái lama, es "únicamente" asunto suyo, puesto que se trata de su "próxima vida".

 

El monje de 76 años, profundamente convencido de que algún día volverá a ver el Tíbet que abandonó en 1959, cree también en que China "aprenderá finalmente" del llamado a la apertura que él asegura ver en el pueblo del gigante asiático.


"Todo el mundo gira en una dirección, y China no puede ir a contracorriente. La voz de la democracia, la libertad de expresión, están creciendo dentro del país, cada mes", indicó.


El líder espiritual asegura no llevar la cuenta de los más de 2 millones de seguidores de su cuenta oficial de Twitter y los 1,7 millones en Facebook, pero confía en la fuerza de Internet, que forma parte de una "nueva realidad" y es una "oportunidad de cambio" para facilitar el acceso a las "nuevas ideas" que el mundo necesita.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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