El disidente cubano José Luis García Paneque, expatriado recientemente a España, dijo hoy que "no se puede negar que en la Isla todavía cala el miedo, pero cuantas más personas salten la barrera y se opongan al régimen, antes se conseguirá el consenso necesario para la convivencia".
En una rueda de prensa ofrecida en una parroquia de Cullera (Valencia, este) junto al sacerdote cubano Olbier Hernández, García Paneque agradeció a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) su acogida en Cullera y expresó su confianza en que pueda incorporarse cuanto antes al mercado laboral como cirujano plástico, profesión que ejerció hasta 2001.
Acerca del Gobierno de Cuba, que preside Raúl Castro, el disidente afirmó que le preocupa "su actitud en un momento en el que el mundo clama por un entendimiento entre el pueblo cubano".
"Las autoridades que desgobiernan en Cuba se resisten al cambio y se oponen a lo inevitable; el país necesita cambios estructurales en lo político y lo social para que se produzcan mejora económicas. Sin garantías no va a haber inversiones en el país, ni nacionales ni extranjeras", agregó.
A su juicio, el principal problema de la Isla no es el embargo estadounidense, sino "el bloqueo interno de la Isla, la crisis política, social y económica".
"Llegó el momento de decirle al mundo que nos acompañe y nos ayude a que se propicien los cambios dentro de Cuba", dijo García Paneque.
En referencia a su estatus actual y el de los otros disidentes llegados a España, explicó: "somos refugiados, no salimos de Cuba en busca de mejoras económicas, sino que nos deportaron".
"Se nos ha otorgado protección subsidiaria internacional y agradecemos que se nos haya regularizado el estatus. Creemos que es una resolución equilibrada y justa, al fin y al cabo un nombre u otro no cambia nuestra entidad, somos refugiados de hecho y derecho", añadió.
Sin embargo, matizó que algunos compañeros recurrirán esta resolución para ser reconocidos oficialmente como refugiados, si bien ha subrayado que él se siente "complacido".
Por otra parte, García Paneque expresó su gratitud hacia la sociedad española y agregó que espera corresponder, aportar su conocimiento y experiencia al tiempo que consigue sustento para mantener a su familia y reinsertarse en la sociedad.
Asimismo, insistió en que las autoridades españolas le han hecho saber, aunque no de forma oficial, que tramitarán la legalización de sus títulos universitarios.
"Pretendo ejercer como médico, pero aún no me han remitido desde Cuba la documentación necesaria para que mi situación pueda ser regularizada", explicó.
Acerca de su estado de salud, dado que sufre celiaquía y en los últimos años ha perdido prácticamente la mitad de su peso (de 86 a 48 kilos), García Paneque aseguró que su situación todavía no es estable y que está a la espera de recibir atención especializada en España, aunque destacó que se encuentra bien anímicamente.
Este disidente cubano dijo que fue recibido recientemente por el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, quien le expresó su apoyo, y espera poder reunirse pronto con su mujer y cuatro hijos, exiliados en Estados Unidos desde 2007.