El embajador de Israel en Venezuala, Shlomo Cohen, abandonará hoy el país en cumplimiento de la orden de expulsión que el pasado martes emitió el Gobierno el presidente Hugo Chávez en respuesta a la masacre perpetrada en Gaza por el Ejército israelí.
El plazo de 72 horas dado por Caracas a Cohen para salir del país se cumplirá hoy y afecta también a la mayor parte del personal diplomático de la embajada.
Chávez explicó que la expulsión era un acto de "dignidad" porque el Gobierno de Venezuela está "al lado de la vida" y no de la "muerte" como, explicó, se encuentra el "Gobierno asesino de Israel".
El último acto público al que asistió Cohen se celebró la noche de ayer en el Centro Hebraica de Caracas, donde fue homenajeado por representantes de la comunidad judía venezolana.
En ese acto, Cohen dijo que su estancia en Caracas ha sido la mejor experiencia de sus 40 años de carrera diplomática.
No quiso pronunciarse sobre la orden de expulsión y se limitó a destacar las virtudes y cualidades de los judíos venezolanos.
La embajada de Israel permanece cerrada y, aunque está custodiada por un retén policial, fue objeto de pintadas en las que se condena la acción de Israel en la franja palestina de Gaza.
Una de las sinagogas existentes en Caracas también fue objeto en el muro externo que la rodea de pintadas alusivas a la invasión israelí y a la muerte de cientos de niños palestinos y en las que se equipara la esvástica nazi a la estrella de David.
La crisis diplomática actual entre ambos países tuvo un precedente en agosto de 2006 cuando, a raíz de la invasión del Líbano por parte de Israel, Chávez retiró al encargado de negocios venezolano en Tel Aviv.
Como respuesta, Israel llamó a su embajador en Caracas, que volvió a la capital venezolana mes y medio después, aproximadamente.
El último embajador venezolano en Israel fue Ángel Machado, quien ocupó el cargo hasta octubre de 2004.