El empresario británico Neil Heywood, de cuyo homicidio está acusada la esposa el exmandatario comunista chino Bo Xilai, temía por su seguridad desde hacía al menos un año y había considerado abandonar China, según publica hoy el diario "The Guardian".
Heywood fue hallado muerto el 14 de noviembre en una habitación de hotel en la ciudad de Chongqing y las autoridades chinas atribuyeron su muerte al exceso de bebidas alcohólicas, si bien el caso dio esta semana un giro cuando, ante la presión internacional para que se reabriera la investigación, Gu Kailai fue detenida por presunto homicidio del británico.
Gu, de 52 años, está casada con el dirigente Bo Xilai, caído en desgracia tras protagonizar uno de los mayores escándalos que ha salpicado al régimen chino en los últimos años, y mantenía una estrecha relación con Heywood, según relata el diario británico.
El empresario, que murió a los 41 años, trabajaba como consultor en Pekín para el fabricante de coches de lujo "Aston Martin" y era amigo cercano de la familia Bo desde la década de los años 90.
El británico ayudó a Gu Kailai, exresponsable de una firma de abogados, a organizar la educación de su hijo, Bo Guagua, que estudió en un colegio inglés antes de ingresar en la Universidad de Oxford.
Heywood formaba parte del círculo íntimo de la esposa del líder comunista, pero comenzó a perder su confianza hace alrededor de cinco años, cuando Gu Kailai, envuelta en una investigación sobre corrupción, comenzó a desconfiar de algunos de sus amigos y asesores.
Según recoge "The Guardian", Heywood relató en una ocasión cómo, a partir de ese momento, comenzó a preocuparse por su seguridad, y llegó a pedir hace un año un pasaporte británico para su esposa, de nacionalidad china, en vistas a una eventual salida de ambos del país.
Unos meses antes de la renovación de la cúpula del Partido Comunista, prevista para el próximo otoño, la situación de Gu Kailai y Bo Xilai dio un giro el pasado febrero, cuando el jefe de policía de Chongging, Wang Lijun, a las órdenes de Bo, solicitó asilo en un Consulado de Estados Unidos.
Según las informaciones aparecidas en los medios, Wang aportó pruebas documentales de asesinatos presuntamente ordenados por Bo y relató cómo el empresario británico fue envenenado tras discutir con su esposa.
Esas confesiones precipitaron la caída en desgracia del matrimonio que, según el diario británico "The Times", ha permanecido en "arresto domiciliario extrajudicial" durante el último mes.
El periódico se cuestiona si Heywood pudo ser víctima de una "conspiración", y se hace eco de unas declaraciones en las que la madre del empresario, Ann Heywood, afirma que la muerte de su hijo está relacionada con la lucha por el poder en el seno del régimen chino.
"No sé de dónde surge la historia de que (Heywood) fue envenenado pero, en cualquier caso, esto no tiene nada que ver con Neil, sino con los políticos chinos", dijo la madre del empresario británico.
"Estoy horrorizada, esto ha sido una absoluta sorpresa", afirmó tras conocer la detención de Gu Kailiai y de la asistenta doméstica de esta, Zhang Xiaojun, acusadas de la muerte de su hijo.