El torero español Antonio Ferrera y el mexicano Joselito Adame cortaron una oreja cada uno, mientras que el también español José Ignacio Ramos dio la vuelta al ruedo, en la última corrida de la Feria de Quito "Jesús del Gran Poder".
Con tres cuartos de entrada en la Plaza de Toros Quito, se lidiaron ejemplares de las dehesas de Mirafuente (1-3-5) y Trinidad (1 bis-2-4-6), con un peso promedio de 469 kilos, que se vinieron a menos y demostraron un mal estilo ante toreros que pusieron voluntad por triunfar.
El primero de la tarde, "Caprichoso", se dañó la mano apenas comenzada la corrida, por lo que José Ignacio Ramos recibió al primero bis, "Espartero", con verónicas, cubrió el tercio de banderillas con Ferrera y Adame, entre música y palmas del respetable.
Ramos confirmó su alternativa en Ecuador de manos de Ferrera y empezó su faena de muleta en los medios, pero el burel se colaba por los dos pitones, ante lo cual decidió abreviar y dejar una estocada caída y fulminante. Ovación y pitos al toro en el arrastre.
A su segundo, "Hachador", el burgalés Ramos le saludó con verónicas, cubrió el segundo tercio ante un toro manso y sin transmisión, y con la muleta insistió por derechazos, naturales, para matar de media estocada en buen sitio. Ovación y vuelta al ruedo.
Con el segundo toro de la tarde, "Tostado", confirmó su alternativa en Quito el mexicano Adame, que se hizo ovacionar por verónicas y larga cordobesa, para ir a cubrir el tercio de banderillas con sus dos alternantes, al tono de un pasodoble.
El mexicano comenzó su tarea de muleta de tablas a medios, cambios por la espalda e invertido a un toro desrazado, al que le cuajó series de derechazos y naturales, para matar de estocada entera y efectiva. Una oreja.
En el que cerró la feria, "Revoltoso", el diestro mexicano trato de buscar su segunda oreja, pero el toro estuvo suelto y abanto a los engaños del diestro, que cubrió las banderillas con mucha solvencia.
En su faena de muleta, Adame ejecutó series de derechazos y naturales, se adornó con molinetes, pero el toro resultó flojo de remos, por lo que le despachó de pinchazo, estocada que tardó en hacer efecto y dos golpes de descabello. Palmas.
Antonio Ferrera, con "Repulsivo", su primero, se hizo aplaudir por ceñidas verónicas con el percal, para colocar los garapullos junto a sus compañeros de terna, en medio de ovaciones y música de la banda municipal.
La faena de Ferrera empezó sobre la derecha, pero el toro se dañó una mano, por lo que le diestro tuvo que abreviar con estocada entera. Silencio.
Al quinto, "Desgreñado", de capa jabonero sucio, el extremeño lo recibió con dos largas cambiadas de hinojos, verónicas y media aplaudidas, para cubrir el segundo tercio con tanta solvencia que causó delirio en las gradas.
Con valor, sentado en el estribo, inició su faena por alto y luego llevó al toro hasta el tercio con derechazos y con otra serie similar hacia los medios, aunque el animal estuvo áspero, con embestida descompuesta que incluso llegó a tocar los tobillos del diestro, forzado a abreviar y matar al tercer viaje. Una oreja por su entrega.