El novillero manchego Fernando Tendero destacó hoy en la novillada que abrió la feria de San Sebastián en esta ciudad de los Andes venezolanos, al dar la vuelta al ruedo en su primero y demostrar profesión en el sexto .
Completaron el cartel los venezolanos Ángel Ramos, que dio la vuelta al ruedo, y Anyinson Vanegas, que cumplió.
Los utreros de la divida nacional de "El Laurel" estuvieron diferentes de presentación y comportamiento; destacó el cuarto que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
La plaza registró un cuarto de entrada en tarde nubosa.
Ramos, aviso y vuelta al ruedo.
Vanegas, silencio y palmas.
Tendero, vuelta con petición y ovación.
Ramos estuvo bullidor en el que abrió plaza, cambiado con un puyazo y dos pares de banderillas; no lo sometió en el último tercio y escuchó un aviso.
Recibió al cuarto con larga cambiada de rodillas; fue dos veces al caballo y embistió con fijeza a la muleta; faena musicalizada sobre la derecha; se adornó con manoletinas y mató de media a toro arrancado; ovación y vuelta al novillo en el arrastre y vuelta al novillero.
Vanegas lanceó valiente a su primero, que llegó descompuesto a la muleta, calamocheando; lo mató de pinchazo y estocada.
En el quinto se lució con la capa; lo espero en los medios de rodillas llevándoselo por delante en el segundo muletazo; toreó con acierto pero recibió aparatosa voltereta; lo mató con decisión.
Tendero toreó con gusto a la verónica; lo llevó largo en templados naturales; cuajo series templadas en los medios con la diestra, al compás del pasodoble; continuó con naturales y toreros desplantes que caldearon la fría tarde; pinchazo y estocada entrando en corto y enterrando la espada hasta las cintas; cayó sin puntilla; la presidencia no atendió la fuerte petición del trofeo.
Al que cerró plaza, lo paró con primorosos lances y lo lidió con solvencia; fue el novillo más complicado del encierro; intentó el lucimiento pero no había tela que cortar; lo mató de estocada desprendida.