El estadounidense que fue encontrado muerto en su casa de Santo Domingo el pasado jueves falleció a causa de un fuerte golpe en la cabeza, informó hoy a Efe el director del Instituto Nacional de Patología Forense, Santos Jiménez.
El fallecido, Jack Pompeany Phillips, de 60 años, fue encontrado hacia las 12.30 hora local (16.30 GMT) del jueves en una de las habitaciones del apartamento donde residía, situado en la calle Pasteur, en el sector de Gazcue de la capital dominicana.
El cuerpo estaba en el interior de una fosa, envuelto en una lona de color azul y cubierto con cemento, y en la misma habitación se encontró un casquillo de bala de una pistola de calibre nueve milímetros que fue entregado a la Policía científica.
Jiménez explicó hoy a Efe que el hombre fue golpeado en el lado derecho del cráneo con un objeto romo, cilíndrico o esférico, quizá un martillo o un objeto parecido, y aseguró que el cuerpo no presentaba heridas de arma de fuego ni de arma blanca.
El golpe causó a Pompeany un daño encefálico grave y por tanto, "fue esencialmente mortal", agregó Jiménez.
La autopsia no permite determinar si fue atacado por una o varias personas ya que, aunque el cuerpo presenta otras lesiones menores, no se hallaron evidencias de lucha.
El cadáver estaba en un avanzado estado de descomposición, lo que ha alterado otras pequeñas lesiones que presentaba.
La víctima fue enterrada después de su muerte, que se produjo unas ocho o nueve semanas antes del hallazgo del cuerpo.
Precisamente su desaparición había sido denunciada el pasado 13 de enero por personal consular de Estados Unidos.
La Policía indicó ayer que ha interrogado a cerca de una decena de personas en relación con este caso y espera "apresar a los responsables a la menor brevedad", para lo cual el jefe de la institución, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, "ha designado a los mejores investigadores", dijo un portavoz de la institución.