El ex jugador de fútbol Jesús 'Chus' Pereda, que militó en el Barcelona y en el Real Madrid, entre otros equipos, ha fallecido en Barcelona a causa de un cáncer, según ha confirmado a EFE el club azulgrana.
Pereda, nacido el 15 junio 1938 en Medina de Pomar (Burgos), desveló que sufría la enfermedad en mayo pasado, tras la conquista de la Liga de Campeones por el conjunto azulgrana en Wembley, y adelantó que ya estaba siendo sometido a tratamiento de quimioterapia y que no tenía miedo, porque lucharía hasta el final por su recuperación.
El ex jugador y entrenador fue uno de los héroes de la final de la Eurocopa que la selección española conquistó en 1964 ante la URSS: marcó un gol y asistió en otro a Marcelino.
Como internacional, debutó el 15 de mayo de 1960 frente a Inglaterra y jugó su último partido con la selección el 27 de octubre de 1968 frente a Yugoslavia.
Pereda, que inició su carrera deportiva en el Alcazar de Medina de Pomar (Burgos), jugaba como delantero y destacó especialmente en las filas del Barça, club en el que militó ocho temporadas, entre 1961 y 1969. Con el conjunto azulgrana jugó un total de 312 partidos en los que marcó 107 goles.
También jugó en el Real Madrid, con el que logró el único título de Liga que hay en su currículum.
"Chus" Pereda: el héroe entrañable de la Eurocopa de 1964
Jesús María Pereda Ruiz de Teremiño (ese era su nombre completo) nació en Medina de Pomar (Burgos) el 15 de junio de 1938. Emigró con sus padres a Chile a los pocos años de edad, y al regresar a España, comenzó a jugar en el club Alcázar, de su localidad natal. En 1954 pasó al club vizcaíno Balmaseda, de Primera Regional, y un año más tarde fue traspasado al Indauchu bilbaíno.
Pronto llamó la atención del Real Madrid, donde pese a jugar tan sólo una campaña (1957-58), conquistó la única Liga que tiene en su palmarés. También añadió a su palmarés una Copa de Europa -la tercera consecutiva del Madrid-, pero sus diferencias con el entrenador, el argentino Luis Carniglia, provocaron su cesión al Valladolid.
Con este club ascendió a Primera División en 1958, y regresó al Real Madrid, pero, con 21 años, fue traspasado al Sevilla en 1959 a cambio del jugador Pepillo.
En este equipo, formo parte de la llamada "delantera de cristal", en la que también estaban Agüero, Diéguez, Antoniet y Szalay. Pereda, que tenía 21 años, anotó 11 goles en su primera temporada en el Sevilla.
Donde realmente alcanzó su madurez futbolística fue en el Barcelona, que le fichó en 1961 y en el que permaneció durante ocho temporadas. Interior derecho, jugó 293 encuentros, en los que anotó 104 goles, y conquistó las Copas de España en 1963 y 1968, además de la Copa de Ferias europea de 1966.
Cuando finalizó su etapa azulgrana, en 1969, fue cedido al Sabadell un año y en 1970 le traspasaron al Mallorca, club con el que terminó su carrera futbolística en 1972.
Con la Selección Española disputó 15 encuentros, en los que anotó seis goles. El más importante fue sin duda el que firmó en la final de la Eurocopa de Naciones frente a la URSS (2-1). En ese partido dio, además, el pase a Marcelino que supuso el tanto de la victoria.
Una de las anécdotas de esa asistencia a Marcelino radica en que las imágenes del NODO (era un noticiero que se proyectaba obligatoriamente en los cines españoles durante el franquismo), mostraron a Amancio Amaro, ex jugador del Real Madrid, y no a Pereda, poniendo el supuesto centro que cabeceó el héroe de aquel choque.
En ese torneo, también logró un gol de cabeza en las semifinales ante Hungría (2-1).
Fue nombrado entrenador de la Selección catalana juvenil, y en 1975 fue designado seleccionador del combinado español de categorías inferiores, donde permaneció durante dos décadas. También ocupó el puesto de Seleccionador Olímpico poco antes de los Juegos de Barcelona 1992, en los que España obtuvo el título, después de ser ayudante de Luis Suárez en la absoluta que disputó el Mundial de Italia'90.
Con el combinado nacional, conquistó dos Campeonatos de Europa Sub'16, y fue subcampeón del Mundo con la Sub'17 y la Sub'20. Abandonó el cargo en junio de 1993.
Después tuvo ofrecimientos de varios clubes como Lleida, Osasuna, Hércules o del Logroñés para desempeñar diferentes puestos técnicos, pero no cuajaron. En noviembre de 1995 aceptó dirigir al Xerez Deportivo y en 1998 entrenó a la selección de Castilla y León. Más tarde acabó convirtiéndose en representante de jugadores.
Tras la consecución de la Copa de Europa del Barcelona en Wembley ante el Manchester United, Pereda anunció que padecía cáncer, enfermedad que acabó con su vida hoy en Bellvitge (Hospitalet de Llobregat, Barcelona).
Sus ex compañeros le recuerdan como una persona entrañable, querida por todos y con mucha vitalidad.