El ex piloto militar Julio Poch volvió hoy a declarar ante la Justicia argentina por su supuesta participación en los llamados "vuelos de la muerte" durante la última dictadura argentina (1976-1983).
Poch, uno de los acusados por la desaparición de dos monjas francesas durante la dictadura, amplió su declaración ante el juez federal Sergio Torres, que instruye una causa por crímenes en la antigua Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), la mayor cárcel ilegal durante el gobierno de facto.
El Centro de Información Judicial, que no dio detalles de la nueva declaración de Poch, recordó que el ex teniente de fragata está acusado de pilotar aviones desde los que se arrojaron al mar y al Río de la Plata a detenidos en la ESMA.
Poch, extraditado en mayo desde España, también se encuentra imputado en los casos que tuvieron como víctimas a la joven sueca Dagmar Hagelin, a las monjas francesas Alice Domón y Leonie Duquet, y al periodista Rodolfo Walsh.
En su primera declaración ante el juez Torres, el pasado 7 de mayo, Poch desmintió testimonios de compañeros suyos en la aerolínea holandesa Transavía según los cuales él se había jactado de haber pilotado "vuelos de la muerte".
Los testimonios de compañeros del ex aviador militar constan en las actuaciones que instruye el juez Torres, en las que está acusado de 850 casos de "detenciones ilegítimas, torturas, lesiones, desapariciones y muertes" en la ESMA.
Poch, que en la actualidad tiene nacionalidad holandesa, fue detenido el 22 de septiembre pasado en el aeropuerto de Manises (Valencia, este de España) por la Policía española durante una escala de un vuelo de Transvía, donde trabajaba, hacia Amsterdam.
El pasado 9 de abril, el Gobierno español aprobó la extradición a Argentina del ex piloto militar, que está detenido en una cárcel de las afueras de Buenos Aires.