El ex presidente de la fundación iraní Alavi es culpable de obstrucción a la justicia


El ex presidente de la fundación Alavi Farshid Jahedi se declaró hoy culpable en Nueva York de obstrucción a la justicia, en relación a una investigación acerca de los vínculos de esa entidad con un banco iraní, informó hoy la fiscalía federal en Manhattan.


Jahedi, de 55 años, fue detenido en diciembre de 2008 y acusado en mayo pasado de dos delitos derivados de la destrucción de documentos que le reclamó un gran jurado federal, que investigaba la relación entre ambas entidades y también con la compañía Assa acerca de la propiedad de un rascacielos ubicado en la Quinta Avenida en Manhattan y otras actividades.


La fiscalía explicó en un comunicado de prensa que el acusado no hizo caso de las advertencias que le hicieron las autoridades de no destruir documentos que se le reclamaban y en diciembre de 2008 agentes federales observaron cómo Jahedi trataba de deshacerse de ellos cerca de su residencia, en la localidad de Ardsley, al norte de la ciudad de Nueva York.

 

Tras reconocer su culpabilidad de obstrucción a la justicia, el inculpado podría ser condenado a una pena de hasta 30 años de prisión por los dos delitos que afrontaba y multas de hasta medio millón de dólares.


Alavi es la sucesora de la fundación Pahlavi, una organización sin ánimo de lucro que operaba originalmente el sha de Irán y que en la década de los años 70 construyó un edificio para oficinas en Manhattan, financiado con un préstamo del banco iraní Melli.


Tras la revolución de 1979, en que los "ayatolás" depusieron al sha de Irán, las autoridades islámicas establecieron una organización llamada "Bonyad Mostazafan", que se hizo cargo de los bienes expropiados a la monarquía persa y tras varios cambios de denominación, se renombró como Fundación Alavi.

 

En 1989, esa entidad y el banco Melli formaron una sociedad en torno a la gestión de ese edificio y la fundación transfirió un 35% de la propiedad de ese inmueble a la compañía Assa, que está controlada por ciudadanos iraníes que representan los intereses de ese banco, según la fiscalía.


El banco Melli canceló posteriormente el préstamo que había concedido a la fundación que presidía Jahedi y en la actualidad es propietario, a través de Assa, de un 40% del edificio, mientras que Alavi posee el 60% restante.


La fiscalía neoyorquina precisó que, en 1999, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro identificó a ese banco y a todas sus sucursales en el mundo como entidades propiedad o controladas por el Gobierno de Irán.

 

El banco Melli es además una de las instituciones acusadas por ese departamento de estar involucradas en el programa nuclear que desarrolla Teherán y que es cuestionado por la comunidad internacional.


En Estados Unidos es ilegal realizar negocios con esa institución bancaria iraní.


En diciembre del pasado año la fiscalía federal en Manhattan inició una demanda para incautarse de los derechos e intereses de Assa y del banco iraní en el edificio neoyorquino y en noviembre pasado incluyó también en ella los derechos de Alavi sobre esa propiedad, así como cuentas bancarias y otras propiedades de esa fundación en Estados Unidos.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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