El Frente Nacional de Resistencia Nacional contra el Golpe se reunió hoy en asamblea y decidió no marchar por las calles de Tegucigalpa, tras la decisión del Congreso de no restituir en el poder al presidente derrocado, Manuel Zelaya.
"Valoramos que había que reunirse en asamblea para discutir y presentíamos que un resultado negativo en el Congreso iba a golpear los ánimos de la gente y por eso había que concentrarlo en una asamblea para motivar", dijo a Efe el coordinador del Frente, Juan Barahona.
Según el dirigente, la asamblea, que se desarrolló en horas de la mañana, tenía como propósito "aclarar a la gente y motivarla sobre la lucha que sigue" y los objetivos que se proponen a partir de ahora, que son continuar la lucha por la formación de una Asamblea Constituyente.
El Congreso rechazó este miércoles con una abrumadora mayoría de 111 votos en contra y 14 a favor, la restitución de Zelaya, derrocado en un golpe de Estado el pasado 28 de junio.
El Parlamento dio así cumplimiento a uno de los puntos contemplados en el Acuerdo de Tegucigalpa-San José, firmado por las partes el pasado 30 de octubre.
Para Barahona, lo que ocurrió en el Congreso "no fue nada extraño".
"Si conocemos la composición, la integración del Congreso con sus diputados y diputadas y los intereses que representan no fue extraño lo que sucedió", dijo.
Según el coordinador del bloque que demanda desde el 28 de junio la restitución en el poder de Zelaya y la formación de una Asamblea Constituyente, el Frente se reunirá este fin de semana para establecer su estrategia de ahora en adelante, tras marchar prácticamente a diario desde el día del Golpe de Estado.
"A partir de ahora el Frente define su posición, hemos estado en una reunión en el día de hoy y vamos a una reunión en el fin de semana para ir definiendo la posición, la nueva estrategia", señaló.
Zelaya, que permanece encerrado en la embajada de Brasil desde el pasado 21 de septiembre, afirmó anoche que la decisión del Congreso es una "vergüenza" para Honduras y acusó a los diputados de ratificar su condición de "cómplices confesos" del delito.
El presidente depuesto aseguró que seguirá en la embajada de Brasil "luchando por la condena a la dictadura y ahora también contra el fraude electoral que se hizo el domingo".