El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que apoya al expresidente hondureño Manuel Zelaya, quien fue derrocado en junio de 2009, no sabe aún si se convertirá en un partido político o si continuará como un "frente amplio", informó hoy uno de sus dirigentes.
Uno de los coordinadores del FNRP, José Luis Baquedano, dijo a periodistas que en una asamblea definirán si se convierten o no en partido político.
Baquedano se opone a que el FNRP surja como partido político mediante un decreto del Parlamento, como ha sugerido el presidente hondureño, Porfirio Lobo, quien incluso ha dicho en los últimos días que ya hablado al respecto con el titular del poder legislativo, Juan Orlando Hernández.
En opinión de Baquedano, surgir como partido mediante un decreto del Parlamento, sería como "nacer del golpe de Estado" que se le dio a Zelaya el 28 de junio de 2009.
Baquedano enfatizó que como Resistencia Popular han recogido alrededor de "un millón y medio de firmas" con las que pueden constituirse legalmente en partido político, sin necesidad de un decreto del Parlamento, al que califican de "golpista".
Agregó que Zelaya, quien llegó al poder el 27 de enero de 2006 al frente del conservador y ahora opositor Partido Liberal de Honduras, deberá definir si se reintegra a ese instituto político o si sigue con el FNRP, del cual es coordinador general.
Otros dirigentes del FNRP como el subcoordinador, Juan Barahona, y Rafael Alegría, coinciden con Baquedano en el sentido de que para que ese movimiento pueda participar en futuros procesos de elecciones, se deben hacer cambios a la Ley Electoral y en el Tribunal Supremo Electoral, porque "no son confiables".
Baquedano recordó que el FNRP está conformado por tres estructuras, una coordinación nacional compuesta por 41 miembros, una coordinación nacional con 250 y la gran asamblea integrada por 1.500 delegados de todo el país.
Zelaya tiene previsto regresar a Honduras el próximo sábado, tras los acuerdos del pasado domingo suscrito en Cartagena (Colombia), con el presidente hondureño, Porfirio Lobo, lo que allana el regreso del país centroamericano a la Organización de Estados Americanos (OEA), que fue excluida tras el golpe de estado.
El acuerdo, producto de una mediación de los Gobiernos de Colombia y Venezuela, en coordinación con el de Honduras, anunciada el 9 de abril pasado, también establece el regreso de Zelaya garantizándole seguridad y todos sus derechos, y respeto a los derechos humanos en el país.
Zelaya, quien ahora, se define como un liberal prosocialista en resistencia, según su esposa, Xiomara Castro, no ha dicho si retornará al Partido Liberal, que tras el golpe de Estado se dividió entre los que apoyaron y los que rechazaron su derrocamiento.
Según analistas locales, si el FNRP se constituye en partido político y decide participar en las elecciones de noviembre de 2013, le quitará seguidores al Partido Liberal y al Unificación Democrática (UD, de izquierda), que de cinco diputados que tenía en la pasada legislatura, en la presente cayó a cuatro.
Los otros partidos legalmente constituidos en Honduras son el Nacional, en el poder; y los minoritarios Democracia Cristiana e Innovación y Unidad-Social Demócrata, que con el UD suman doce de los 128 diputados que integran el Parlamento.