El gobernador de Brasilia, José Roberto Arruda, acosado por un escándalo de corrupción, anunció hoy que ha decidido renunciar al Partido Demócratas, que seguirá en su cargo y que no postulará a ningún cargo en las elecciones del 2010.
"Quiero cumplir como gobernador con todas las promesas que hice. No disputaré las elecciones del año que viene ni ninguna elección más. Con ese gesto, evito incomodar a mis compañeros de partido", declaró Arruda en un pronunciamiento ante la prensa.
El gobernador, que está contra las cuerdas después de haber sido filmado con cámaras ocultas en momentos en que distribuía dinero en efectivo entre colaboradores, atribuyó las denuncias en su contra a una campaña para desprestigiarle y eliminar la posibilidad de su reelección en los comicios de octubre del 2010.
"La farsa fue montada para sacarme de las elecciones", declaró Arruda, quien, sin embargo, no aclaró el origen del dinero que repartía a sus allegados y que la policía atribuye a corruptelas.
La decisión de renunciar a su partido, que se aprestaba a decidir mañana sobre su expulsión, le impide por sí sola la posibilidad de postular a un nuevo mandato, pues para eso debería estar afiliado a una formación política un año antes de los comicios.
Arruda anunció su salida de Demócratas en momentos en que se repetía en Brasilia una de las tantas manifestaciones convocadas por estudiantes y grupos políticos para exigir su renuncia al cargo, algo que no se ha planteado, como hoy dejó claro.
El gobernador ha perdido el apoyo de los partidos de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Popular Socialista (PPS), Verde (PV) y del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que formaban parte de la coalición oficialista en Brasilia, así como también del propio Demócratas.
Desde que estalló el escándalo, la Asamblea Legislativa de la capital ha recibido once solicitudes para iniciar un juicio con miras a la destitución de Arruda, que hasta ahora no han sido analizadas debido a que decenas de estudiantes ocuparon el plenario durante casi una semana.
Tras la salida de los estudiantes, el presidente de la Asamblea, Sidney da Silva Patrício, convocó a los diputados para comenzar a analizar los pedidos de destitución que han presentado, entre otras organizaciones, dos partidos de izquierdas, el Colegio de Abogados, sindicatos y hasta una congregación religiosa.