El gobernador del estado brasileño de Sao Paulo, José Serra, favorito en todas las encuestas para las elecciones presidenciales de octubre próximo, dejó hoy al cargo para dar vía libre a su aspiración a suceder a Luiz Inácio Lula da Silva en la Jefatura del Estado.
Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), pronunció su discurso de despedida pocas horas después de que la candidata oficialista, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), también presentara su renuncia como ministra de la Presidencia dentro de los plazos previstos por la ley.
Según la ley electoral, todo funcionario que ocupe un cargo público y aspire a ser candidato a presidente, gobernador o legislador en las elecciones del 3 de octubre próximo, debe dejar su actual puesto seis meses antes.
La carta que formaliza la renuncia de Serra será entregada a la Asamblea Legislativa de Sao Paulo pasado mañana, un día antes de la fecha límite.
Serra, que fue derrotado por Lula en las elecciones de 2002, se despidió de la Gobernación de Sao Paulo con un discurso que dio en el Palacio dos Bandeirantes, sede de la administración regional, en el que dijo que sale "fortalecido" del cargo para buscar la Presidencia.
La última encuesta sobre intención de voto divulgada el pasado sábado por la firma Datafolha mostró que Serra volvió a ampliar su ventaja sobre Rousseff después de varios meses en que las diferencias se acortaron a menos de cinco puntos porcentuales.
Según Datafolha, Serra tiene el 36% de las intenciones de voto y Rousseff el 27%.
"Nuestro gobierno sirve a los intereses públicos y no a la máquina partidista. Nosotros (el PSDB) gobernamos para el pueblo", dijo en referencia a la candidatura de Rousseff, la favorita de Lula, quien ha sido acusado de usar su cargo de Jefe de Estado para ayudar a su candidata.
El político opositor señaló que como gobernador de Sao Paulo, el estado más populoso y rico del país, no se dejó seducir por la "demagogia" ni por la "frivolidad" y subrayó: "Juntos, Brasil puede más".
"Nunca ejercí la política del odio. Jamás movilicé falanges del odio", dijo el saliente gobernador, quien anotó que aunque sea blanco de ataques durante la campaña presidencial que se avecina, siempre reaccionará "con la serenidad de quien tiene a Sao Paulo y Brasil en su corazón".
Serra, de 68 años, será sustituido en la Gobernación de Sao Paulo por su vice, Alberto Goldman, a quien definió como "un hombre honrado, un patriota, que luchó por la democracia".
Al acto asistieron más de 2.000 personas y luego Serra salió a uno de los balcones del Palacio dos Bandeirantes para saludar a centenares de personas congregadas en la parte exterior.
Tan multitudinaria como la despedida de Serra fue el acto en el que Rousseff y otros nueve ministros dejaron hoy sus cargos para aspirar a cargos de elección popular en octubre.
Los diez ministros de Lula entregaron sus puestos en un acto celebrado en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería, en el que Lula los sustituyó por sus viceministros o por técnicos de carrera en los respectivos despachos para que completen los nueve meses que le quedan de Gobierno.