La presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció hoy que enviará al Parlamento un proyecto de ley de ordenamiento de los días festivos con miras a impulsar la actividad turística.
Al anunciar el envío de este proyecto al Congreso, Fernández dijo que esta iniciativa no sólo tiene objetivos de promoción turística sino además que busca reconocer "manifestaciones sociales, culturales, y tradiciones muy fuertes".
En este sentido, la iniciativa reinserta en el calendario oficial de días no laborables los festivos del lunes y martes de carnaval, que habían sido suprimidos durante la última dictadura militar (1976-1983).
Esta restauración de los festivos de carnaval era una antigua demanda de las "murgas" (agrupaciones carnavalescas), muchas de las cuales acompañaron el anuncio hecho hoy por Fernández con bailes y canciones propias de estas fiestas.
Al rescatar el valor de esta celebración popular, la presidenta recordó una anécdota de su infancia cuando en un festejo de carnaval un señor disfrazado de oso polar la bajó en brazos de un ómnibus.
"El carnaval es un fenómeno cultural profundo", aseguró la jefa de Estado.
Por otra parte, el proyecto de ley agrega como festivo el Día de la soberanía nacional, que se celebra el 20 de noviembre.
Asimismo, declara como inamovible el festejo del Día de la Bandera, que se conmemora el 20 de junio.
Además cambia la denominación del Día de la Raza (12 de octubre) por la de Día del respeto a la diversidad cultural.
La iniciativa fija un total de quince días festivos en el año y promueve la celebración de "puentes", esto es que cuando un festivo inamovible cae en martes o jueves el Ejecutivo decrete como no laborable el lunes o viernes.
Fernández destacó que con esta iniciativa "se ordenan" los festivos "y se ordena la actividad turística", que precisó representa el 35 por ciento de las exportaciones de servicios de Argentina y el 6 por ciento de las ventas totales de bienes y servicios del país suramericano.
La presidenta indicó que el turismo produjo el año pasado ingresos para Argentina por 3.884 millones de dólares.