El Gobierno brasileño anunció hoy la creación de un departamento especial dentro del Ministerio de Salud que será responsable de la población indígena, constituida por unas 600.000 personas, según fuentes oficiales.
El ministro de Salud, José Gomes Temporão, afirmó al hacer el anuncio que "todo este proceso se hizo con el pleno apoyo de los grupos étnicos" y que se trata de "una mejoría de la política de salud de los indígenas de forma integral, desde la atención primaria hasta la hospitalización".
La atención sanitaria de los indios era responsabilidad de la Fundación Nacional de Salud (Funasa), pero pasará a partir de ahora a la órbita del Ministerio de Salud, tal como lo exigían los 225 pueblos indígenas que existen en Brasil.
El nuevo departamento gestionará 751 puestos de salud en todo el país, que cuentan con equipos multidisciplinarios compuestos por médicos, enfermeros, odontólogos y auxiliares, además de agentes de la propia comunidad indígena, que ofrecen atención primaria.
Asimismo, el nuevo departamento contará con personal que desarrollará una función ambiental y de preservación de las fuentes de agua limpia a través de la construcción de pozos y la recogida de basura en las reservas indígenas, que corresponden al 12% del territorio nacional.