El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, insistió hoy en que la economía de su país crecerá sobre el 3,0% en 2009, pese a las nuevas señales de desaceleración.
"Tuvimos un buen desempeño de la economía hasta septiembre de este año", dijo Mantega a periodistas en Brasilia, al comentar los últimos indicadores económicos que encienden luces de alerta.
Admitió que a partir de octubre la crisis financiera internacional "trajo algunos problemas para Brasil" y "es natural" que en octubre, noviembre y diciembre "haya una desaceleración de la economía".
El estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) reveló hoy que en octubre la producción industrial creció solo un 0,8%, comparado con igual mes de 2007.
Ese fue el peor desempeño desde diciembre de 2006, con una brusca reducción del 1,7% frente a septiembre pasado.
El lunes, una encuesta semanal elaborada por el Banco Central entre unas 100 instituciones financieras que operan en el país, indicó que "el mercado" espera que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca solo el 2,8% en 2009, lo que contraría el optimismo oficial.
Para Mantega, esa desaceleración "lenta" ya era esperada y de cualquier forma la economía de Brasil crecerá por encima del 4,0% en 2009, contra un esperado 5,0% en 2008 y 5,4% en 2007.
"No hay una desaceleración brusca, como ocurre en Estados Unidos, que va a entrar en una recesión", afirmó.
También dijo que es equivocado afirmar que la principal economía del mundo ya está en recesión, fenómeno que solo ocurre cuando un país deja de crecer durante más de dos trimestres consecutivos.
El resultado del lapso entre junio y septiembre en Estados Unidos (el principal socio comercial de Brasil) todavía deberá ser confirmado, afirmó.
El lunes, el instituto privado Oficina Nacional de Investigación Económica (Nber) de Estados Unidos, afirmó que ese país cayó en recesión a finales de 2007. El anuncio aumentó el pesimismo mundial y provocó nuevas caídas generalizadas en los mercados financieros y de valores, incluyendo el de Brasil.
Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, atribuyó hoy las visiones negativas a "aquellos que quieren que la crisis causada en Estados Unidos llegue a Brasil".
"Vamos a mostrarles cómo nosotros vamos a saber enfrentar esa crisis y derrotarla", dijo el presidente en un discurso de entrega de viviendas en el empobrecido nordeste del país.
Mántega discutió hoy con líderes políticos en el Congreso de Brasil los detalles de una nueva medida oficial anti crisis que perdonará deudas inferiores a 10.000 reales (unos 4.230 dólares) contraídas por personas y empresas con el Fisco antes de 2003.
Para las deudas morosas en años más recientes la medida que sería publicada mañana establece pagos en cuotas.
También hoy el gremio patronal Confederación Nacional de la Industria (CNI) afirmó que los reflejos de la crisis internacional serán más marcados en el primer trimestre de 2009.
El crecimiento de 2008 ya ha sido asegurado, con un fuerte impacto en los sectores de construcción civil, extracción de minerales e industria de transformación, dijo el presidente de la CNI, Armando Monteiro Neto.
La industria deberá crecer un promedio de 5,0% en 2008 y en 2009 deberá desacelerarse hasta entre 3,0% y 3,5%, según Neto.