El Gobierno chileno condenó hoy el arresto domiciliario que pesa sobre la Premio Nobel de la Paz y líder opositora birmana Aung San Suu Kyi, ordenado por la Junta Militar de ese país asiático.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores cataloga de "arbitraria" la medida y sostiene que la privación de libertad impuesta a la líder de la oposición democrática al régimen militar "constituye un nuevo atentado a los derechos humanos universales".
"En nombre del Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, la Cancillería pide la inmediata libertad de la reconocida luchadora birmana que hoy vive bajo detención domiciliaria", explicita el comunicado.
Aung San Suu Kyi es reconocida en el mundo entero por su lucha contra la dictadura militar de Birmania (Myanmar), asentada en el poder desde 1962 y presidida en la actualidad por el general Than Shwe, por lo cual recibió el Premio Nobel de la Paz en 1991.
Suu Kyi fue condenada a tres años de trabajos forzados por el tribunal especial que la declaró este martes culpable de quebrantar el arresto domiciliario, pena que le fue conmutada por la Junta Militar por otros 18 meses de arresto domiciliario.
El Ejecutivo chileno exige además al Gobierno de Birmania "restaurar los derechos civiles y políticos" de Aung San Suu Kyi, al considerar su figura como "referente esencial para el proceso nacional de diálogo y reconciliación de su país".