El Gobierno colombiano anunció hoy en Bogotá que solicitará a su par de Israel que le entregue en extradición al mercenario Yair Klein, condenado en este país andino a más de diez años de prisión por adiestrar a grupos paramilitares.
La decisión de insistir en la entrega de Klein fue informada por el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, en una carta al juez de Manizales (oeste) responsable del caso del antiguo militar israelí, que a mediados de noviembre pasado fue puesto en libertad en Rusia.
En el mensaje, el ministro pidió al juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de esa ciudad, Julián Hernández, que le envíe los documentos necesarios para formalizar una solicitud con un país con el que no se tiene convenio de extradición.
Vargas dijo a la prensa que enviará la documentación al Ministerio de Relaciones Exteriores, que es la dependencia que deberá gestionar por vía diplomática esta petición.
"La semana entrante se estará pidiendo formalmente en extradición a este delincuente, para que purgue su pena en Colombia como le fue impuesta o bien lo haga en Israel en virtud de un execuator, como alternativa subsidiaria", declaró el ministro.
El alto cargo explicó que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos adoptó esta decisión luego de que Klein quedara en libertad en Moscú por efecto de una nueva sentencia de la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) favorable al mercenario.
La CEDH ratificó a comienzos del mes pasado un fallo previo de abril de este mismo año en virtud del cual rechaza la autorización del Gobierno ruso a la entrega de Klein a Colombia, por solicitud del Ejecutivo en Bogotá.
La autoridad judicial europea acogió el alegato de la defensa del israelí, según el cual la extradición de él al país andino lo expondría a un tratamiento inhumano o degradante.
Klein, que fue coronel del ejército de su país, fue liberado en Moscú el 19 de noviembre último tras casi tres años de detención en la misma ciudad y de inmediato regresó a su país.
El mercenario israelí tiene pendiente en Colombia una pena a diez años y ocho meses de prisión que le fue impuesta en 2002 por el Tribunal Superior de Manizales, que lo halló responsable de los delitos de adiestramientos y prácticas de guerra a paramilitares.
Klein fue procesado y enjuiciado como reo ausente junto a sus compatriotas Melnik Ferry y Tzedaka Abraham, con quienes viajó a Colombia en 1989 contratado por capos del narcotráfico que después abrieron un fuerte período de violencia en el país.
Según las autoridades colombianas, el mercenario y sus ayudantes impartieron en este país un curso que comprendía "planificación de atentados con granadas congeladas", "atentados terroristas con carro bomba: uso de explosivo plástico C4 y pilas de reloj extra plano", "técnicas de camuflaje" y "técnicas de combate".
Además de este curso, Klein ha sido vinculado con el asesinato en 1989 del candidato presidencial Luis Carlos Galán, plan criminal del que fue asesor, según la misma fuente, así como con el ingreso de medio centenar de fusiles y ametralladoras para los paramilitares, el intercambio de armas por cocaína, entre otros casos.