El ministro colombiano de Defensa, Gabriel Silva, se reunió hoy en su despacho con delegados de la Cruz Roja Internacional y les ofreció todas las garantías para el operativo de liberación de dos militares rehenes de las FARC.
El funcionario señaló que el Gobierno no pone obstáculos a la entrega de los dos secuestrados y de los restos de un policía que murió en cautiverio y, por el contrario, son "facilitadores y garantes" de que se produzca ese gesto humanitario lo más pronto posible.
"Si la Cruz Roja Internacional nos avisa hoy, mañana o pasado mañana que ya está lista la operación, estamos con todos los ajustes necesarios y todas las condiciones para que se produzca la mayor seguridad", dijo.
Silva agregó que Brasil seguirá siendo el país que prestará la logística para colaborar "de manera humanitaria" a que se produzca la liberación, y destacó que "es un gesto que colabora con la paz y la tranquilidad de los colombianos".
"No hay nadie más interesado, después de las familias, en la liberación de los secuestrados que nosotros, que somos sus colegas, sus compañeros y que los estamos esperando con los brazos abiertos", subrayó.
Silva escuchó las inquietudes de los delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y las peticiones que hay para la entrega de los dos rehenes y el cadáver.
"Efectivamente hay un esfuerzo andando, en curso, para lograr esa liberación, esperamos que no sea una vez más una frustración para todos los colombianos y sobretodo para nosotros, porque en este momento estamos hablando de nuestros colegas, de los soldados y policías", dijo el ministro.
El comisionado de paz colombiano, Frank Pearl, indicó, por su parte, que hace más de diez semanas el Gobierno autorizó a las partes a iniciar los trámites y entregó las garantías para realizar el operativo de liberación.
"El mensaje nuestro es el siguiente: los temas humanitarios deben estar por encima de la agenda electoral", agregó en referencia a las elecciones legislativas del próximo 14 de marzo.
Pearl agregó que "no hay derecho" a que las familias y los secuestrados hayan tenido que esperar diez semanas para recibir información, mientras los rehenes "están amarrados a los arboles".
La senadora opositora y actual candidata al Legislativo por el Partido Liberal, Piedad Córdoba, adelantó el fin se semana pasado que es requisito para la liberación de los militares Pablo Emilio Moncayo y Josué Daniel Calvo, así como los restos del capitán Julián Ernesto Guevara, que el Ejército se abstenga de hacer sobrevuelos en la zona en la que se produzca la entrega.
Además, reiteró que Brasil se encargará de la logística del operativo, en el que participarán el CICR y la Iglesia Católica.
El sargento Moncayo es el rehén más antiguo en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), desde diciembre de 1997, y el soldado Josué Daniel Calvo fue secuestrado en abril del año pasado.
El mayor de la Policía Julián Guevara murió en cautiverio en enero de 2006, ocho años después de que fuera retenido por la principal guerrilla colombiana.
Las FARC anunciaron en abril del año pasado la puesta en libertad unilateral de los dos rehenes, de 23 que tienen en su poder (aunque para el Gobierno son 24), y pidió la participación en el proceso de la senadora Córdoba, del CICR y de la Iglesia Católica, así como la del padre de Moncayo, Gustavo, conocido como "el caminante por la paz".