El Gobierno de Bolivia aseguró hoy que garantiza los derechos de los implicados y acusados por el caso de terrorismo descubierto en el país el año pasado, después de que el Alto Comisionado de la ONU pidiera "imparcialidad" en esa investigación.
El ministro de Gobierno (Interior) boliviano, Sacha Llorenti, dijo a la prensa que el informe detalla "claramente" que "son algunos sectores de la oposición" los que no respetan los derechos y garantías, algo en lo que el Estado sí "está comprometido".
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Bolivia pidió esta mañana a las autoridades "investigar con imparcialidad" la supuesta banda terrorista desarticulada el año pasado y que la Fiscalía ha vinculado con varios líderes opositores.
El representante del organismo en Bolivia, Denis Racicot, se refirió al tema al presentar un informe sobre la situación de los derechos humanos en este país durante la gestión pasada.
En su informe, la ONU "insta a las autoridades bolivianas a investigar con imparcialidad las actividades y conexiones de los imputados en relación al supuesto grupo terrorista en Santa Cruz (este), y garantizar el derecho a debido proceso a los detenidos".
El caso detonó el 16 de abril de 2009 cuando la policía abatió a tres extranjeros en un hotel de Santa Cruz y detuvo a otros dos miembros de la supuesta banda que, según la Fiscalía, iba asesinar al presidente Evo Morales y promover la separación del territorio de Santa Cruz con milicias armadas.
Llorenti aprovechó para destacar otros de los aspectos del informe de la ONU, como el reconocimiento en el avance en materia de derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas y los esfuerzos para reducir la mortalidad infantil, así como la mejora de relaciones con los periodistas.
"Continuamos avanzando en la vigencia y en la garantía de los derechos humanos en el marco de las normas del derecho internacional", afirmó.
"En términos generales, como dice el informe, en materia de derechos humanos Bolivia está mejor que en el año 2008", concluyó el ministro boliviano.